El chef Quique Sobral colabora en el Proyecto Yacaré que busca conservar la especie
En diálogo en el programa de streaming Haceme la Segunda (Mavi TV - lunes a viernes, 18:00) el chef entrerriano Quique Sobral comentó que trabaja en colaboración con el CONICET de Santa Fe en el Proyecto Yacaré, una iniciativa que involucra a bioquímicos, ingenieros y veterinarios en pos de estudiar y preservar la especie.
Según explicó el profesional de la gastronomía, dentro del proyecto se trata de buscar la carne y la cría. "En Argentina en 1975 el yacaré se estaba extinguiendo pero gracias al proyecto se rescataron más de un millón de ejemplares en sus hábitat", señaló.
De este modo, explicó que también se estudia el consumo de la carne y el uso del cuero. "Para la faena del yacaré se necesitan dos o dos kilos y medio, pero si el animal sobrepasa ese peso no se puede porque es muy difícil la carne y el tipo de cuero", especificó.
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En la ciudad de Santa Fe, en un predio arbolado de 13 hectáreas se encuentra la Granja “La Esmeralda”, un centro de rescate de animales silvestres autóctonos y ámbito de numerosos programas de conservación ex situ, que pertenece al Ministerio del Medio Ambiente y Ministerio de Producción de la provincia de Santa Fe y que mediante un convenio le ceden las instalaciones al Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET). Allí investigadores y becarios del Consejo participan del Proyecto Yacaré, un programa de desarrollo sustentable que comenzó en 1990 el veterinario Alejandro Larriera, y que logró transferir de la lista de animales en peligro de extinción al yacaré overo. En el marco de este programa de conservación, se llevan adelante distintas líneas de investigación que tienen como protagonistas a los yacarés.
Como consecuencia de las actividades realizadas por dicho Programa, se han alcanzado aumentos significativos en las poblaciones silvestres de yacarés y esto se ve claramente reflejado en la cantidad de nidos cosechados en los ambientes naturales: las cosechas de huevos durante los primeros años no superaban la decena de nidos y actualmente se cosechan más de 500 por año. Eso trae aparejado tener en incubación unos 15mil huevos y un plantel en crianza de aproximadamente 18 mil animales por año.
Cómo el Proyecto Yacaré logró revertir el peligro de extinción de la especie
El Programa utiliza la técnica de “rancheo” que es un método que busca desarrollar y promover el equilibrio entre el aprovechamiento de las especies y su conservación a largo plazo.
Parte fundamental del éxito del programa, son los pobladores locales que se dedican a la identificación de los nidos y a la recolección de huevos. “Este sistema permite valorar los ecosistemas naturales, contribuyendo a la generación de empleo y concientización de los pobladores en pos de proteger la especie y desalentar la caza furtiva”, explica Pablo Siroski, doctor en Ciencias Veterinarias e investigador adjunto del CONICET, quien se desempeña en el Proyecto Yacaré hace más de 25 años.
Después de colectar los huevos, los colocan en bateas especiales con vermiculita y material del nido. “Los ubicamos en incubadoras artificiales que tienen la temperatura y la humedad necesarias para su desarrollo embrionario, hacemos un seguimiento durante los meses que dura su incubación y cuando están listos para nacer, los asistimos. Inmediatamente, los marcamos individualmente, con combinaciones de cortes en los verticilos caudales para las diferentes tareas de investigación y liberación, como también para evaluar la trazabilidad de aquellos destinados a la cría comercial”, explica Virginia Parachú Marcó, doctora en Biología, investigadora asistente del CONICET e integrante del Proyecto. De esa manera, se evita la mortalidad que tienen durante su desarrollo embrionario y sus primeros estadíos de vida, principalmente por bajas temperaturas y predadores naturales.
A los diez meses de edad, cuando tienen un tamaño significativo, se los libera en los mismos lugares donde se cosecharon los huevos. Dichos huevos provienen de nidos georeferenciados para saber de donde provino cada huevo que dio origen al animal.
Asimismo, “durante los programas de recaptura que llevamos adelante en los ambientes silvestres, se realizan seguimientos de las hembras con comportamientos reproductivos para evaluar la cantidad de animales liberados por el Proyecto Yacaré se están reproduciendo, por ejemplo”, sostiene Siroski.
El Proyecto Yacaré es un referente a nivel mundial debido a que es uno de los pocos programas que existen sobre las diferentes especies de crocodrilianos que ha logrado resultados tan concretos. Se ha tomado como base para la implementación de programas en otras provincias, es un ejemplo de manejo de fauna en Argentina, y reconocido en ámbitos de nacionales e internacionales de conservación. Gran parte de estos logros son debidos a la participación activa de los pobladores locales y a través de los incentivos económicos recibidos por la identificación de los nidos.
Qué investigan de los yacarés
Especialistas en biodiversidad, biólogos, veterinarios, bioquímicos y biotecnólogos forman parte de este grupo interdisciplinario que trabajan en líneas de investigación referentes a la inmunología, endocrinología, reproducción, impacto de los agrotóxicos sobre los diferentes sistemas del animal, su crecimiento bajo diferentes dietas, líneas genómicas, proteómicas y transcriptómicas, comportamientos de los mismos en el territorio, técnicas de crianza y zootecnia más eficientes, efectos del cambio climático sobre la biología y la ecología de los reptiles, entre otros.
REDACCIÓN LA PIRÁMIDE