Advierten sobre los riesgos para Argentina de una estrategia centrada en los commodities
El estudio señala que la orientación de la economía hacia los commodities provenientes del agro, la minería y los hidrocarburos podría dejar al país más expuesto a la volatilidad de los precios internacionales. El riesgo, según el reporte, se incrementaría si a nivel global se produce un endurecimiento de las condiciones crediticias.
A este escenario se suman los compromisos de deuda en moneda extranjera, que superan los 40.000 millones de dólares e incluyen títulos públicos reestructurados durante la gestión de Martín Guzmán, obligaciones con organismos multilaterales y deuda corporativa.
Un cambio en el sistema financiero internacional
El informe pone especial atención en los cambios que atraviesa Estados Unidos respecto de la forma en que el mundo absorbe su deuda soberana.
Según Epyca, durante las décadas anteriores funcionó un esquema denominado “Bretton Woods 2.0”, mediante el cual los superávits comerciales acumulados por grandes economías exportadoras e industriales, como China y los países árabes productores de petróleo, eran utilizados por sus bancos centrales para adquirir bonos del Tesoro estadounidense.
Ese mecanismo contribuía a financiar los déficits de Washington y, al mismo tiempo, mantenía relativamente bajas las tasas de interés de largo plazo debido a la fuerte demanda internacional por los títulos estadounidenses.
Sin embargo, el informe sostiene que ese esquema comenzó a modificarse y que el proceso se profundizó luego de la pandemia de COVID-19.
China cambió el destino de sus reservas
Para Epyca, uno de los principales actores detrás de este cambio es China. El país asiático habría dejado de utilizar una parte importante de sus crecientes superávits comerciales para adquirir deuda estadounidense y comenzó a orientarlos hacia inversiones en activos reales e infraestructura en otros países.
Mientras tanto, las nuevas emisiones del Tesoro norteamericano fueron absorbidas principalmente por inversores privados estadounidenses y, en menor medida, por grandes actores privados extranjeros, como fondos de inversión y bancos corporativos.
El informe destaca un cambio significativo en la composición de los tenedores de deuda estadounidense: durante la década de 2010, el 42% de la deuda soberana de Estados Unidos estaba en manos de acreedores extranjeros. Actualmente, esa participación se ubicaría en el 21,5%.
De acuerdo con el estudio, esta transformación habría reducido la ventaja histórica de los bonos del Tesoro estadounidense frente a otras deudas soberanas consideradas de referencia.
Bonos y acciones: otra relación en crisis
Otro de los aspectos señalados por Epyca es el quiebre de la relación tradicional entre acciones y bonos.
Históricamente, los bonos del Tesoro estadounidense funcionaban como un activo de refugio ante períodos de mayor riesgo global. Cuando los inversores reducían su exposición a acciones y otros activos considerados más volátiles, aumentaba la demanda por deuda estadounidense.
El informe sostiene que el incremento de la percepción de riesgo sobre los propios bonos del Tesoro está modificando ese comportamiento tradicional y reduciendo el papel que históricamente tuvieron como refugio.
El desafío para la estrategia argentina
En este contexto, Epyca advierte que una economía argentina más dependiente de las exportaciones de commodities podría quedar especialmente expuesta a los cambios del escenario financiero internacional.
Una eventual suba de las tasas de interés globales, una caída de los precios de las materias primas o un endurecimiento del acceso al crédito podrían generar repercusiones directas sobre los países emergentes.
El estudio plantea así un escenario en el que la evolución de Estados Unidos, China, los mercados financieros internacionales y los precios de los commodities adquiere una importancia central para la Argentina.
Entre los factores que considera necesario seguir aparecen además la política monetaria de la Reserva Federal, la evolución de la inflación estadounidense, la geopolítica vinculada al petróleo y el impacto creciente de la inteligencia artificial sobre la economía mundial.