Después de dos años, terminaron la limpieza de las fosas del histórico galpón de locomotoras

Juan Burgos, colaborador del Museo Ferroviario y del Ferroclub, completó la recuperación de las dos fosas del antiguo galpón de locomotoras de Concepción del Uruguay.
16/09/2026

Después de más de dos años de trabajo sostenido, una parte del histórico galpón de locomotoras de Concepción del Uruguay vuelve a quedar visible.

Juan Burgos, integrante del Ferroclub y colaborador permanente del Museo Ferroviario, terminó recientemente la limpieza profunda de las dos fosas que forman parte de esta antigua infraestructura ferroviaria. Una tarea que realizó prácticamente en soledad y que demandó cientos de jornadas de trabajo.

Las fosas fueron durante décadas un espacio fundamental para el mantenimiento de las locomotoras. Desde allí, los trabajadores ferroviarios podían acceder a la parte inferior de las máquinas para realizar tareas de inspección, reparación y mantenimiento.

 

Su recuperación permite dimensionar la importancia que tuvo la actividad ferroviaria en Concepción del Uruguay y la infraestructura que acompañaba el funcionamiento del Ferrocarril Urquiza.

Una tarea realizada durante más de dos años
Una de las fosas tiene además una particularidad: sobre ella permanece la locomotora Henschel N.º 3014, una máquina que dejó de prestar servicio hacia finales de la década de 1970 y que quedó en el mismo lugar donde todavía se encuentra.

Con el paso de los años, la acumulación de tierra y residuos fue ocultando progresivamente estos espacios. Burgos decidió asumir la tarea de recuperarlos y durante más de dos años fue retirando tierra, residuos y distintos elementos acumulados durante décadas.

El trabajo se realizó en todo tipo de condiciones. Hubo jornadas de frío, lluvia, niebla y altas temperaturas. El objetivo, según explicó, siempre fue recuperar un sector fundamental de la infraestructura ferroviaria local y volverlo accesible para su conservación y conocimiento.

Un vínculo construido con el patrimonio ferroviario
Burgos tiene más de 70 años y su relación con el Museo Ferroviario va mucho más allá de esta tarea.

Durante los fines de semana participa de la apertura del espacio, recibe visitantes y realiza visitas guiadas. Durante la semana continúa colaborando con tareas de limpieza, restauración y puesta en valor.

Aunque no fue ferroviario, con el paso de los años desarrolló un profundo conocimiento sobre distintos aspectos de la actividad y se convirtió en uno de los colaboradores que sostienen cotidianamente la conservación del patrimonio ferroviario de la ciudad.

La finalización de la limpieza de las fosas representa mucho más que una tarea de mantenimiento. Permite recuperar un espacio desde el cual durante décadas los trabajadores ferroviarios realizaron tareas esenciales para mantener en funcionamiento las locomotoras.

Cada sector recuperado ayuda a reconstruir cómo funcionaba aquel universo laboral y tecnológico que tuvo un papel central en la historia económica y social de Concepción del Uruguay.

La Henschel 3014, otro desafío
La locomotora Henschel N.º 3014 permanece como uno de los grandes testimonios materiales de aquella época. La máquina representa también uno de los desafíos pendientes para el Ferroclub y el Museo Ferroviario.

Existe la expectativa de avanzar a largo plazo en su recuperación y puesta en valor, con el objetivo de que pueda ser conocida y apreciada por las generaciones actuales y futuras.

El resultado de la tarea realizada por Burgos quedó registrado en un video, donde explica el funcionamiento histórico de una de las fosas y muestra cómo quedó el lugar después de la intervención.

Las imágenes permiten dimensionar una labor que puede pasar inadvertida cuando se observa solamente el resultado final, pero que demandó más de dos años de trabajo constante.

La recuperación se produce además en la previa del VI Encuentro Interprovincial de Ferroaficionados, que reunirá próximamente a aficionados y representantes vinculados al mundo ferroviario.

El encuentro permitirá mostrar no solamente las piezas y espacios conservados, sino también el trabajo cotidiano que existe detrás de cada uno de ellos.

Después de décadas de abandono y de más de dos años de trabajo, las dos fosas del histórico galpón de locomotoras vuelven a quedar visibles.

Detrás de esa recuperación hay una historia de dedicación y perseverancia: la de Juan Burgos, quien decidió dedicar buena parte de su tiempo a recuperar un espacio que forma parte de la memoria ferroviaria de Concepción del Uruguay.

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