Entra en vigencia el nuevo régimen penal juvenil: la imputabilidad baja a los 14 años

Desde este sábado comenzó a regir en Argentina el nuevo régimen penal juvenil, establecido por la Ley 27.801, que modifica la normativa que regía desde la década de 1980 y establece nuevas reglas para los adolescentes que cometan delitos.
05/09/2026

Uno de los principales cambios es la baja de la edad de imputabilidad a los 14 años. A partir de ahora, los adolescentes desde esa edad podrán ser juzgados por delitos, con un régimen específico que contempla penas de hasta 15 años.

La nueva normativa establece como objetivo que el adolescente imputado pueda asumir responsabilidad por sus actos y avanzar en un proceso de educación, resocialización e integración social.

Qué penas pueden recibir los adolescentes
El nuevo régimen contempla distintas alternativas a la prisión, de acuerdo con la gravedad del delito y las circunstancias de cada caso.

Entre las medidas previstas se encuentran:

Amonestaciones.
Prohibición de acercarse o comunicarse con la víctima y su entorno.
Prohibición de conducir vehículos.
Prohibición de concurrir a determinados establecimientos o espectáculos.
Prohibición de salir del país o del lugar de residencia.
Prestación de servicios a la comunidad.
Monitoreo electrónico.
Reparación integral del daño ocasionado a la víctima.
Privación de libertad en el domicilio, un instituto abierto o un establecimiento especializado.


La ley también establece que, en determinadas circunstancias, puede evitarse la prisión. Esto puede ocurrir cuando la pena no supera los tres años o, en determinados casos, cuando se ubica entre los tres y diez años.

Para este último supuesto existen restricciones: no debe tratarse de delitos que hayan provocado la muerte de la víctima o una grave violencia física o psíquica, y el adolescente no debe contar con otras condenas o procesos en curso.

Educación y capacitación durante el cumplimiento de las penas
El régimen establece que los adolescentes sometidos a una pena deberán acceder a programas destinados a completar sus estudios obligatorios, además de propuestas de formación ciudadana, capacitación laboral y actividades deportivas.

La normativa plantea que las medidas aplicadas deben apuntar no solamente al cumplimiento de una sanción, sino también a la resocialización y al desarrollo personal del adolescente.

En caso de que una pena alternativa sea incumplida injustificadamente, el juez podrá reemplazarla por otra de mayor severidad.

Dónde serán alojados
Los adolescentes que sean privados de su libertad deberán permanecer en dependencias especialmente acondicionadas para menores de edad y no podrán compartir alojamiento con personas adultas.

Además, la normativa mantiene una protección específica sobre la identidad de los adolescentes involucrados en causas penales.

Está prohibida la difusión de nombres, sobrenombres, filiación, parentesco, lugar de residencia, fotografías u otros datos que permitan identificar al menor imputado.

Un nuevo esquema para los delitos cometidos por menores
El nuevo régimen reemplaza el sistema establecido por la Ley 22.278 y busca establecer un esquema específico de responsabilidad penal juvenil para adolescentes de entre 14 y 17 años.

La nueva legislación combina sanciones, medidas alternativas a la prisión y herramientas educativas y de reinserción, mientras establece condiciones particulares para los casos en los que corresponda una pena privativa de libertad.

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