Trabajadores de Granja Tres Arroyos continúan la lucha y denuncian meses sin cobrar salarios ni indemnizaciones

Operarios de la planta de Concepción del Uruguay advirtieron sobre la grave situación económica y social que atraviesan desde el cierre de las instalaciones en mayo. Denuncian irregularidades en las liquidaciones, falta de respuestas de la empresa y del sindicato, y convocan a la comunidad a acompañar las vigilias que realizan los miércoles y viernes frente a la fábrica.

La situación de los trabajadores de Granja Tres Arroyos continúa sin resolverse y el conflicto comienza a mostrar consecuencias que exceden el ámbito laboral para impactar directamente en la economía de Concepción del Uruguay. En una entrevista radial, Eduardo y Cristian, dos de los referentes del colectivo de trabajadores autoconvocados, describieron las dificultades que atraviesan cientos de familias y reclamaron respuestas urgentes de la empresa, la Justicia y las autoridades laborales.

Según explicaron, desde el cierre intempestivo de la planta, ocurrido durante los primeros días de mayo, muchos trabajadores permanecen sin percibir sus salarios adeudados ni las indemnizaciones correspondientes. La situación se sostiene, en algunos casos, con changas, ayuda de familiares y asistencia alimentaria proporcionada por organismos provinciales y municipales.

Eduardo describió el escenario como cada vez más insostenible y señaló que la falta de ingresos afecta directamente la posibilidad de mantener a sus familias. También recordó el fallecimiento de Carlos Esquivel, un compañero de lucha de 53 años, y vinculó su situación personal con las consecuencias sociales y humanas que genera la pérdida del trabajo y la imposibilidad de conseguir una nueva ocupación.

Denuncian irregularidades en las liquidaciones

Uno de los principales cuestionamientos de los trabajadores está relacionado con una nómina que, según indicaron, la empresa habría presentado ante ANSES y ARCA, donde figuran montos correspondientes a salarios e indemnizaciones que no se reflejan en sus cuentas bancarias.

Cristian sostuvo que existen trabajadores a quienes les aparecen registradas determinadas liquidaciones, pero que aseguran no haber recibido esos depósitos. También mencionó que continúan pendientes salarios, indemnizaciones y cuotas alimentarias destinadas a hijos de trabajadores.

Otro de los puntos que generó indignación fue la posibilidad de que la empresa propusiera pagar parte de las obligaciones con pollos. Los trabajadores calificaron esa alternativa como denigrante y cuestionaron que se pretenda reemplazar el pago de salarios en dinero por productos de la propia compañía.

Asimismo, reclamaron explicaciones sobre los aportes jubilatorios y la cobertura de obra social, aspectos sobre los que aseguran no contar con información suficiente.

Cuestionamientos a la empresa y al sindicato

Durante la entrevista, los trabajadores rechazaron la explicación empresarial sobre la situación de la planta y sostuvieron que la producción se desarrollaba con normalidad antes del cierre. En ese sentido, consideraron que la crisis podría responder a una decisión patronal y plantearon dudas sobre las verdaderas intenciones de la empresa respecto del futuro de las instalaciones.

También cuestionaron la actuación del sindicato, al que responsabilizaron por la falta de convocatorias a asambleas informativas y de un plan de lucha concreto. Explicaron que, ante la ausencia de respuestas gremiales, un grupo de operarios decidió organizarse de manera independiente y autoconvocarse para definir las medidas de protesta.

En ese marco, recordaron que durante el último período laboral atravesaron distintos recortes de jornadas y beneficios, demoras en el pago de quincenas e intimidaciones ante los reclamos por sus salarios.

Además, cuestionaron la aplicación de mecanismos legales que, según su interpretación, buscan reducir las indemnizaciones y debilitar los derechos adquiridos por los trabajadores.

El impacto en la economía de Concepción del Uruguay

Los referentes remarcaron que el conflicto no afecta únicamente a quienes trabajaban en la planta, sino también al conjunto de la ciudad. Señalaron que la pérdida de ingresos de cientos de familias repercute directamente en los comercios, supermercados y distintas actividades económicas.

«Es un conflicto de toda la ciudad», expresaron, al advertir que el cierre de comercios y la caída del consumo forman parte de una cadena de consecuencias que se profundiza con la falta de ingresos de los trabajadores.

En ese sentido, consideraron que la situación de Granja Tres Arroyos debe analizarse también desde su impacto social y económico, debido a la cantidad de puestos de trabajo directos e indirectos que dependían de la actividad de la empresa.

También cuestionaron que, mientras los trabajadores permanecen sin cobrar, la compañía habría realizado presentaciones patrimoniales ante la Justicia que, según interpretaron, demostrarían la existencia de recursos económicos. Mencionaron además información sobre inversiones y movimientos financieros vinculados al grupo empresario, que consideran contradictorios con los argumentos de crisis utilizados para justificar la situación.

Vigilias los miércoles y viernes frente a la planta

Los trabajadores mantienen una agenda de acciones para visibilizar el conflicto. De acuerdo con lo informado por sus representantes, realizan encuentros y vigilias los miércoles y viernes desde las 18 frente a las instalaciones de la empresa.

En algunas oportunidades también trasladaron sus manifestaciones al Monumento a Urquiza, de acuerdo con las decisiones adoptadas en asamblea.

Los referentes aclararon que las medidas son definidas colectivamente y convocaron tanto a los trabajadores que se encuentran alejados de la lucha como a los vecinos de la ciudad a acercarse y acompañar.

«No estamos en lucha porque tenemos ganas. No es nuestro deporte favorito cortar una ruta o manifestarnos. Nos gustaría estar en nuestras casas, pero necesitamos visibilizar lo que está pasando», expresaron durante la entrevista.

También denunciaron situaciones de intimidación y un importante despliegue de fuerzas de seguridad durante algunas de las protestas realizadas sobre la ruta, algo que consideraron inadmisible.

La posibilidad de una reapertura y un reclamo que continúa

Otro de los interrogantes planteados durante la entrevista fue el futuro de la planta de Concepción del Uruguay. Los trabajadores sostienen que la empresa tendría intenciones de retomar la actividad en algún momento, aunque cuestionan que no exista información clara sobre quiénes serían reincorporados y en qué condiciones.

Aseguraron que permanecerán atentos a cualquier movimiento relacionado con una eventual reapertura y que las decisiones sobre cómo actuar serán tomadas en asamblea.

Mientras tanto, insisten en que su reclamo no apunta a obtener beneficios adicionales, sino a cobrar lo que consideran que legítimamente les corresponde.

«Si no luchamos por nuestros derechos, el empresario no nos va a dar ninguna respuesta quedándonos sentados en nuestras casas», expresaron.

El conflicto continúa abierto y sus consecuencias se hacen sentir en numerosas familias uruguayenses. Los trabajadores convocan a la comunidad a acompañar las vigilias de los miércoles y viernes, desde las 18, frente a la planta de Granja Tres Arroyos, mientras esperan respuestas sobre los salarios adeudados, las indemnizaciones y el futuro laboral.

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