Un perito accidentológico explicó cómo se reconstruyen los siniestros viales y cuáles son las claves para prevenirlos

David Cabrera, ingeniero y perito especializado en siniestros viales, visitó el programa Haceme la Segunda, de Mavi TV.

David Cabrera, ingeniero y perito especializado en siniestros viales, visitó el programa Haceme la Segunda, de Mavi TV. Con 24 años de experiencia, habló sobre el trabajo de los peritos en la Justicia, las prioridades de paso, las rotondas y el impacto de la velocidad en los accidentes de tránsito.

Durante la entrevista, Cabrera explicó que el perito es un auxiliar de la Justicia que aporta conocimientos técnicos y científicos para ayudar a los jueces a resolver cuestiones que requieren una especialización determinada. En su caso, su tarea consiste en analizar accidentes de tránsito y reconstruir cómo se produjeron a partir de las evidencias disponibles.

Para ello, se estudian huellas de frenado, manchas, restos materiales, daños en los vehículos y otros elementos que permiten establecer la mecánica del siniestro. El especialista destacó la importancia del trabajo policial realizado en el lugar del hecho, ya que una correcta preservación y documentación de la escena resulta fundamental para el análisis posterior.

Rotondas, derivadores y prioridades de paso

Uno de los puntos centrales de la charla estuvo relacionado con las dudas frecuentes que existen entre los conductores sobre las prioridades de paso.

Cabrera explicó que no todos los espacios circulares que se encuentran en las calles y avenidas son rotondas. Diferenció las rotondas propiamente dichas de los derivadores de tránsito, que cumplen una función de ordenamiento y canalización de la circulación.

En una rotonda, la prioridad corresponde a quien ya circula por ella, mientras que en una intersección convencional rige, como regla general, la prioridad de paso de quien viene por la derecha, de acuerdo con lo establecido en la Ley Nacional de Tránsito 24.449.

El especialista remarcó que conocer estas diferencias es fundamental para evitar maniobras peligrosas y conflictos en los cruces.

La velocidad y la distancia necesaria para frenar

Otro de los aspectos destacados fue la relación entre velocidad, tiempo de reacción y distancia de frenado.

El perito explicó que una persona necesita aproximadamente un segundo y medio para reaccionar ante una situación de peligro. Durante ese tiempo, el vehículo continúa avanzando antes de que el conductor llegue a accionar los frenos.

En ese sentido, presentó ejemplos para dimensionar cómo aumenta la distancia necesaria para detener un automóvil:

  • A 80 km/h: aproximadamente 69 metros.

  • A 100 km/h: aproximadamente 97 metros.

  • A 140 km/h: aproximadamente 166 metros.

Estos valores, mencionados durante la entrevista, permiten comprender cómo el incremento de la velocidad reduce las posibilidades de evitar una colisión ante un imprevisto.

También analizó la incidencia de la velocidad en el consumo de combustible, particularmente por la resistencia aerodinámica, y sostuvo que conducir a velocidades moderadas permite mejorar tanto la seguridad como la economía del vehículo.

Manejar también implica anticiparse al error ajeno

Hacia el final de la conversación, Cabrera hizo hincapié en la responsabilidad individual y en la necesidad de modificar conductas habituales al volante.

Entre las recomendaciones mencionó respetar las normas de tránsito, utilizar correctamente los espejos, prestar atención a las intersecciones y mantener una conducción preventiva.

Uno de los conceptos que atravesó la entrevista fue la importancia de manejar pensando también en los posibles errores de los demás conductores. Es decir, anticiparse a situaciones de riesgo y estar preparados para reaccionar.

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