Héctor Sauret reivindicó el legado de Urquiza y su aporte a la organización nacional
En primer lugar, Sauret saludó a las autoridades provinciales y judiciales presentes, entre ellas la vicegobernadora, en representación del Poder Ejecutivo, legisladores y representantes del Superior Tribunal de Justicia y de la Justicia Federal. En ese marco, recordó el aporte institucional de Urquiza, al señalar su papel en la creación de la primera Corte Suprema de Justicia y en el inicio de la organización del Poder Judicial federal durante la Confederación Argentina.
También dedicó un reconocimiento especial a las fuerzas militares y bandas que participaron de la ceremonia: el Regimiento de Granaderos a Caballo, el cuerpo de Infantería del Regimiento de Patricios, la banda del Ejército y la Banda de la Policía de Entre Ríos. Sobre estas presencias, resaltó su significado histórico y su vinculación con distintos momentos de la construcción nacional.
Al explicar el sentido del homenaje, el rector sostuvo que para Concepción del Uruguay la historia no es solamente un recuerdo del pasado, sino una herramienta para construir el presente y proyectar el futuro.
«Para el alma de Concepción del Uruguay, la historia es una herramienta de construcción del presente y no renuncia a sus ideales del futuro», expresó.
En otro tramo de su discurso, Sauret puso el acento en el papel de Urquiza en la organización nacional, especialmente por su capacidad para impulsar la integración de las provincias y construir acuerdos políticos que permitieran superar los enfrentamientos internos.
En ese sentido, mencionó el Acuerdo de San Nicolás, el Pacto de San José de Flores y los distintos pactos preexistentes como instrumentos fundamentales para alcanzar la unidad nacional.
Asimismo, recuperó una de las expresiones históricas asociadas al pensamiento de Urquiza: «Ni vencedores ni vencidos», como principio para garantizar la paz y la convivencia entre los argentinos después de los enfrentamientos.
«El vencedor debe garantizar la paz para todos los compatriotas. Sin odio por lo que fuimos en el pasado y sin miedo por lo que seremos en el futuro», manifestó.
Sauret también destacó los principios establecidos en la Constitución Nacional, particularmente el bienestar general y los beneficios de la libertad, y recordó la importancia de la igualdad de los ciudadanos y la abolición de la esclavitud.
Finalmente, planteó que la Nación Argentina continúa siendo un proceso en construcción y que el legado de Urquiza mantiene plena vigencia para pensar los desafíos del presente.
Su intervención dejó como mensaje central la necesidad de mirar la historia no como una etapa concluida, sino como una fuente de principios e ideales para seguir construyendo el futuro de la Argentina.