Créditos del IAPV: el sector inmobiliario los ve como una oportunidad para dinamizar el mercado de viviendas
La puesta en marcha del Beneficio Hipotecario para Agentes Públicos fue recibida con expectativas por el sector inmobiliario entrerriano. Desde el rubro consideran que la iniciativa representa un importante punto de partida para trabajadores que hasta ahora encontraban dificultades para acceder a una vivienda propia mediante financiamiento.
El crédito contempla un monto de hasta 50.000 UVA, con un límite inicial de 100 millones de pesos, y permite financiar hasta el 75% del valor de la propiedad, con un plazo máximo de 20 años. La tasa es de UVA más un 6% anual e incluye un subsidio de dos puntos aportado por el IAPV.
Las condiciones definitivas y el monto al que podrá acceder cada solicitante estarán sujetos a la evaluación crediticia que realice el Banco Entre Ríos.
Una demanda que estaba contenida
Desde el sector inmobiliario consideran que uno de los principales efectos de la medida será sumar al mercado a familias que cuentan con capacidad para afrontar una cuota, pero que durante los últimos años no tenían una herramienta de financiamiento que les permitiera concretar la compra.
“Esta línea incorpora al mercado a familias que hasta ahora podían sostener una cuota, pero no contaban con una herramienta de financiamiento que les permitiera concretar la compra. Para el sector inmobiliario significa ampliar la demanda y transformar una intención postergada en una posibilidad real”, destacó Julieta Gross, broker de RE/MAX Por Más en Entre Ríos.
La posibilidad de financiar hasta el 75% del valor de una propiedad también amplía el universo de viviendas que pueden ser alcanzadas por la línea. Según explicaron desde el sector, el monto disponible puede resultar compatible con distintas alternativas de viviendas terminadas tanto en Paraná como en otras localidades de la provincia.
De todos modos, cada operación dependerá del ahorro previo del solicitante, sus ingresos, la capacidad de pago y la tasación del inmueble.
“Hay muchas personas que nunca evaluaron seriamente la posibilidad de comprar porque durante años el mercado funcionó prácticamente al contado. Esta herramienta abre el juego y vuelve a colocar al crédito hipotecario como un puente posible entre el alquiler y la vivienda propia”, señaló Gross.
Un crédito que puede generar un efecto multiplicador
El impacto de la herramienta, según los inmobiliarios, no se limitaría a la primera operación de compraventa.
Una familia que compra una vivienda permite movilizar una propiedad y, al mismo tiempo, quien vende puede utilizar los fondos obtenidos para adquirir otro inmueble, construir, ampliar una vivienda o realizar una nueva inversión.
“El crédito genera un círculo virtuoso. Quien compra moviliza una propiedad; quien vende puede reinvertir, construir o adquirir otra; y así comienzan a encadenarse operaciones que aportan liquidez al mercado”, explicó la broker.
La experiencia reciente a nivel nacional también muestra la importancia que tiene el financiamiento hipotecario para la actividad inmobiliaria. Durante 2025, la relación entre hipotecas y escrituras superó el 15%, duplicando el promedio de los cinco años anteriores y alcanzando su nivel más alto desde 2018.
Más actividad para profesionales y comercios
El movimiento generado por una compraventa tampoco queda limitado a compradores, vendedores e inmobiliarias.
Cada operación puede involucrar a corredores inmobiliarios, tasadores, escribanos, agrimensores, gestores, aseguradoras y otros profesionales. A esto se suman los gastos y trabajos que habitualmente aparecen después de adquirir una vivienda.
Refacciones, pintura, instalaciones, muebles, electrodomésticos, equipamiento y mudanzas forman parte de una cadena económica que puede verse beneficiada por una mayor cantidad de operaciones inmobiliarias.
“El impacto alcanza a todo un entramado económico. Alrededor de cada operación trabajan profesionales, comercios, pequeñas empresas y trabajadores independientes relacionados directa o indirectamente con la vivienda. No se moviliza solamente una propiedad: se activa una cadena completa de servicios”, sostuvo Gross.
El desafío de acompañar a quienes acceden por primera vez
La llegada de nuevos compradores también plantea un desafío para las inmobiliarias, especialmente porque muchos potenciales beneficiarios podrían enfrentarse por primera vez a una operación hipotecaria.
Desde el sector consideran que será fundamental brindar asesoramiento durante todo el proceso, desde la búsqueda de una propiedad que reúna las condiciones necesarias hasta la concreción de la operación.
“Tenemos la responsabilidad de asesorar a los potenciales compradores, ayudarlos a entender cada etapa, encontrar soluciones y alternativas, identificar propiedades aptas para crédito y acompañarlos hasta la concreción de la operación. La claridad y el asesoramiento profesional serán fundamentales para convertir esta oportunidad en compraventas efectivas”, concluyó Julieta Gross.
Cabe aclarar que la inscripción ante el IAPV constituye una primera instancia, en la que el organismo verifica el cumplimiento de los requisitos establecidos para acceder al beneficio. Esto no implica la aprobación automática del crédito.
Luego, el Banco Entre Ríos realiza la evaluación crediticia correspondiente y determina si el solicitante está en condiciones de acceder al préstamo y cuál será el monto que podrá obtener.
Para el sector inmobiliario, el desafío ahora será transformar esta nueva herramienta de financiamiento en operaciones concretas y, a partir de ellas, generar un mayor movimiento en el mercado de viviendas y en toda la actividad económica que gira alrededor de la construcción, compra, venta y puesta en valor de inmuebles.