Trabajadores de Granja Tres Arroyos se movilizaron y reclamaron el pago de indemnizaciones y salarios adeudados
La situación generada por los despidos en Granja Tres Arroyos volvió a tener este miércoles un capítulo de protesta en Concepción del Uruguay. Trabajadores despedidos se movilizaron hasta los tribunales entrerrianos y luego se concentraron frente a la Municipalidad, donde reclamaron respuestas ante la falta de pago de indemnizaciones y otros conceptos adeudados.
Uno de los trabajadores que participó de la protesta fue Maximiliano Rubén Zalazar, quien se encadenó a uno de los mástiles ubicados en la explanada del Centro Cívico para reclamar la intervención del intendente José Eduardo Lauritto.
Los trabajadores sostienen que la empresa debe afrontar indemnizaciones, salarios atrasados, vacaciones y aguinaldo. También denunciaron que desde hace meses no se estarían abonando las cuotas alimentarias correspondientes.
En las últimas semanas de agosto, la empresa había enviado alrededor de 470 telegramas de despido, en el marco de una situación que los trabajadores y los gremios cuestionan y que la firma atribuye a una crisis externa.
El reclamo de los trabajadores apunta a dos objetivos: la reincorporación de quienes fueron despedidos o, en su defecto, que se abonen las indemnizaciones correspondientes. Al mismo tiempo, piden que la planta vuelva a funcionar para que quienes aún conservan su puesto puedan regresar a sus tareas.

El reclamo frente al intendente
Durante la concentración se produjo un diálogo entre los trabajadores y el intendente José Eduardo Lauritto, a quien le solicitaron que utilice el vínculo que mantiene con los responsables de la empresa para intentar destrabar el conflicto.
“Usted es un hombre de la Justicia, ¿qué nos sugiere? ¿Qué nos aconseja?”, planteó uno de los trabajadores. En ese momento reclamó que, si la empresa decide despedirlos, al menos se garantice el pago de lo que corresponde.
“Si el dueño es dueño, nos quiere echar, perfecto, nos echa. Pero ¿cómo no la Justicia, por qué no intima que nos paguen?”, expresó.
Lauritto respondió que su intención era abordar primero “lo más urgente” y luego explicarles cuál era su posición frente al conflicto.
El intendente recordó que durante su trayectoria política le tocó intervenir en anteriores crisis vinculadas con Granja Tres Arroyos y mencionó particularmente situaciones ocurridas durante su gestión como gobernador.
“Me tocaron dos crisis de Tres Arroyos cuando yo era gobernador”, recordó, en referencia a la crisis de 2001 y a otro conflicto relacionado con la empresa.
También señaló que durante la crisis de la empresa avícola Bécscar intervino en el conflicto y logró gestiones para trabajadores afectados.
Lauritto planteó gestionar ante los empresarios
Durante la conversación, Lauritto manifestó su disposición a intentar comunicarse con los empresarios para plantearles el reclamo de los trabajadores.
“Yo puedo ir a hablar con ellos”, afirmó, aunque aclaró que necesitaba conocer con precisión la posición de los trabajadores para poder trasladarla.
“Yo tengo que ir a explicarle lo que dicen ustedes, no lo que me dicen ellos”, sostuvo.
En otro tramo de la conversación, el intendente advirtió sobre la posibilidad de que la empresa ingrese en un proceso concursal y señaló que, en ese escenario, podrían modificarse las posibilidades de que los trabajadores cobren rápidamente las sumas adeudadas.
“Yo creo que ellos donde entren en concurso (...) va a invalidar todo pago”, manifestó Lauritto, al plantear la necesidad de analizar cuáles son las medidas más urgentes que pueden adoptarse.

Los trabajadores, mientras tanto, insisten en que la prioridad es cobrar las indemnizaciones y los salarios adeudados y cuestionan que las reuniones mantenidas hasta el momento no hayan producido una solución.
La protesta se produce en medio de un conflicto laboral que dejó a cientos de familias afectadas y que continúa sin una definición sobre el futuro de la planta y de los trabajadores despedidos.