Entre Ríos se prepara ante El Niño y coordina un operativo para posibles inundaciones
El Gobierno de Entre Ríos comenzó a reforzar las acciones preventivas ante el posible impacto del fenómeno El Niño, con una reunión de trabajo que convocó a intendentes de las localidades que podrían verse más afectadas por una eventual creciente.
El gobernador Rogelio Frigerio destacó la necesidad de anticiparse a los posibles escenarios y aseguró que el objetivo es minimizar las consecuencias sobre la población. “Tenemos que estar preparados. Las consecuencias están a poco de llegar y el Estado tiene la responsabilidad de intentar minimizar el impacto del cambio climático”, señaló.
Uno de los principales ejes de la reunión fue la capacidad de evacuación. Los municipios realizaron un relevamiento de los espacios disponibles para alojar a familias que eventualmente deban abandonar sus viviendas, además de coordinar recursos de salud, seguridad e infraestructura.
Frigerio también adelantó que el próximo lunes mantendrá una reunión con autoridades nacionales para conocer qué tipo de asistencia podría recibir la provincia. En ese sentido, remarcó que las fuerzas de seguridad y las Fuerzas Armadas tendrán un papel importante ante una eventual emergencia.
Concordia trabaja con un escenario de hasta 8.000 evacuados
El intendente de Concordia, Francisco Azcué, explicó que la ciudad trabaja sobre diferentes escenarios de creciente. Según las estimaciones mencionadas durante el encuentro, una altura del río de entre 14,50 y 15 metros representaría un escenario importante, mientras que si alcanzara los 16 metros, podrían ser necesarias medidas para asistir a unas 8.000 personas.
Actualmente, Concordia cuenta con aproximadamente 4.000 plazas preparadas para recibir evacuados y continúa trabajando para ampliar su capacidad de respuesta.
Policía y Bomberos también preparan el operativo
El ministro de Seguridad de Entre Ríos, Néstor Roncaglia, señaló que se está diseñando una estrategia coordinada para toda la provincia, con participación de la Policía y los Bomberos Voluntarios.
La planificación contempla también la disponibilidad de gomones, equipamiento especial y centros de monitoreo para intervenir ante posibles emergencias.
Frigerio indicó que las proyecciones ubican a septiembre como un período que podría concentrar los mayores efectos del fenómeno, aunque todavía no existe certeza sobre cuándo comenzaría ni cuánto tiempo podría extenderse.
Desde la Provincia remarcaron que el objetivo es trabajar con anticipación para que los municipios cuenten con los recursos necesarios y puedan responder rápidamente ante una eventual crecida.