El Senado convirtió en ley un aumento para las jubilaciones y la restitución de la moratoria previsional
Desde las 14 el Senado debate en sesión especial, por impulso de bloques opositores, conformados entre kirchneristas y dialoguistas que, sin dictamen previo y con un temario amplio, buscarán avanzar con la aprobación de proyectos que prevén aumentos en las jubilaciones, la reactivación de la moratoria previsional y la declaración de la emergencia en discapacidad.
También se incluirán iniciativas para asistir financieramente a las provincias y una discusión preliminar sobre el juicio por la estatización de YPF.
En paralelo, el presidente Javier Milei encabezó una reunión de Gabinete en Casa Rosada, cuya convocatoria –según fuentes oficiales– estaba pautada desde hace días pero adquiere un nuevo peso político ante la sesión convocada por la oposición. Ayer, los gobernadores de la ex Juntos por el Cambio se reunieron virtualmente con sus senadores y resolvieron no acompañar las iniciativas con media sanción. Advirtieron que los proyectos opositores tendrían un costo fiscal equivalente al 2,5% del PBI y afirmaron que su aprobación implicaría “un bombazo” para las cuentas públicas.
La restitución de la moratoria previsionalCon el oficialismo ausente, la oposición avanza con el temario aprobando con mayoría simple las iniciativas que llegaron con media sanción de la Cámara de Diputados. Así, luego de aprobar un aumento en las jubilaciones los senadores presentes convirtieron en ley la restitución de la moratoria previsional.
De esta manera, si la norma se restituye, trabajadores que no hayan completado sus aportes podrán acceder igualmente a una jubilación a través de facilidades y planes de pago.
El Ejecutivo nacional afirma que medidas de este tipo son las que hicieron quebrar al sistema previsional. Distintas voces del gobierno y el oficialismo adelantaron que impugnarán y hasta judicializarán las leyes aprobadas esta jornada por los senadores de la oposición.
El proyecto impulsado por bloques opositores dispone una recomposición aproximada de 62 mil pesos, de acuerdo a lo detallado en su exposición por el senador Martín Lousteau. El oficialismo se ausentó de la votación y adelantó que impugnarán la sesión por irregularidades en la convocatoria.
Una vez que la oposición consiguió quórum, Villarruel bajó al recinto para presidir el debate, pero enseguida tomó la palabra el jefe de la bancada oficialista, Ezequiel Atauche, para advertir que la sesión no es válida porque no fue convocada oficialmente y, además, incluía dos dictámenes que para los libertarios carecían de validez.
“Nos encontramos, una vez más, ante un intento de una sesión autoconvocada que no tiene sustento legal, y ante esta nueva costumbre que tomó el Senado de que con algunas mayorías circunstanciales quieren doblar el reglamento”, alertó el jujeño, quien calificó la sesión como una “pantomima”.
Desde redes sociales, se sumó a la defensa oficialista la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich: “Hoy el kirchnerismo planea un golpe institucional en el Senado, plantándole a la Vicepresidente una sesión autoconvocada para arrebatarle el poder a la Presidencia del Senado y agujerear los éxitos económicos del gobierno que tanto nos han costado a los argentinos. No se puede permitir. Están planteando un golpe institucional y llevarse puesto el Senado. Las instituciones, las normas y la República se respetan”.
Lo cierto es que, antes del ingreso de Villarruel, autoridades del Senado como el secretario Parlamentario, Agustín Giustinian, ya estaban presentes en el recinto, lo que fue interpretado como una señal de convalidación de la sesión. Más aún: a poco de comenzar el debate sobre jubilaciones, la vicepresidenta abandonó el recinto y, como se hace habitualmente, tomó su lugar el presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala. Fuente: Infobae