Opinión: "Quemar las naves", por Juan Martín Garay

05/01/2025

La historia de Alejandro Magno quemando sus naves al llegar a Persia es un ejemplopoderoso de determinación, convicción y compromiso. Al eliminar cualquier ruta deescape, Alejandro y sus tropas se vieron obligados sí o sí a avanzar hacia adelante, sinalternativas posibles. Retroceder no era una opción. Sólo quedaba ir hacia adelante, condeterminación y sacrificio. En resumen, la historia nos enseña que la determinación y elcompromiso son clave para alcanzar nuestras metas. Eliminar las opciones de escapepuede ser una forma de forzarnos a avanzar hacia adelante.

Esta estrategia ¿puede ser aplicada a nuestra realidad actual? Sí, en la vida personal yprofesional, en la vida en sociedad y el desarrollo en comunidad. Al comprometernosplenamente con una meta superadora y eliminar todo tipo de distracciones y tentacionesde renunciar o claudicar podemos hacerlo. Mirando al horizonte que tenemos por delantey mucho más allá de él podemos desarrollar una mentalidad invencible y alcanzarnuestros sanos objetivos, como por ejemplo aquellos que sean para beneficio delconjunto.

La necesidad del momento puede ser un aliado poderoso cuando nos comprometemosplenamente con un objetivo. La mentalidad invencible sólo es posible cuando nosforzamos a avanzar sin vuelta atrás. Como ahora, sólo nos queda una salida y es haciaadelante. Juntos por supuesto. Pues nadie se salva sólo y mucho menos construyecomunidad en soledad. Algo muy necesario para salir de esta frustrante situación deinsatisfacción y bronca social en la que nos han metido.

La encrucijada

La Argentina se encuentra en una encrucijada política y social. La crisis derepresentatividad política sigue sin resolverse desde el 2001 y se profundiza cada vezmás. El mensaje de la anti política cobra fuerza conforme pasan los días. El desencantoy el descrédito hacia las instituciones y los líderes políticos han generado una sensacióngeneralizada de abatimiento y desilusión. Falta confianza y no es fácil re generarla.

La corrupción, la impunidad y la falta de compromiso muchas veces con la vida y ladignidad humana han contribuido a esta crisis durante los últimos años. Por más que

hayan habido momentos para celebrar, han habido de los otros de los que nos debemosavergonzar, repudiar e interpelar. La gran deuda del país sigue siendo la interna, lasocial, la de la falta de desarrollo humano. La sociedad argentina se enfrenta aproblemas como la pobreza, la marginación y la desigualdad. El gran frente de liberaciónnacional ha quedado sólo en títulos para una circunstancial plataforma electoral quenadie reclama su cumplimiento luego, en los hechos la realidad nos muestra otra cara deuna misma moneda, siempre. A veces esa moneda no vale nada, a veces lo vale todo.

Reconocer para avanzar

Es fundamental reconocer que la crisis política y social en nuestro país no es sóloresponsabilidad de los líderes políticos, sino también de la sociedad en su conjunto, de laque somos parte de manera integral de forma heterogénea. A todos y cada uno nos cabeuna cuota parte del contrato social, con responsabilidades, derechos y obligaciones, consus aciertos o errores. Es dable pensar que la falta de participación y compromisociudadano en el último tiempo ha permitido que la crisis se profundice. “Si los buenos nose comprometen, lo malos tiene el terreno libre”. Lo peor es que a veces no quedan losmalos, quedan los vivos, otras tantas los brutos. De cualquier género, pues para ciertascuestiones no hay discriminación de identidades. Hay de todo, “como en botica”.

Para superar esta crisis es necesario “pegar un salto”, replantear la relación entre lapolítica y la sociedad al menos para empezar. Parece una “frase trillada” pero debemossí o sí reconsiderar la relación ética entre fines y medios y ubicar a las personas como lamedida de todas las cosas. En términos económicos, las personas son más que“números”, son seres humanos de carne y hueso, no una representación de Excel endonde el saldo debe ser positivo a como de lugar o de base cero, como algunospresupuestos estatales. Los números sirven para ilustrar, pero son la explicación sobrepersonas. Coincidimos en que deben cerrar las cuentas, sí, pero con “la gente adentro”,sin profundizar la marginación. Por eso es fundamental construir hacia adelante unasociedad guiada por la justicia y la igualdad, sin exclusiones ni marginados de ningúntipo. “O es pa´todos la cobija, o es pa´todos el invierno” expresa Jauretche.

Las naves

La refundación de los principios básicos del país, la defensa de la dignidad humana y lalucha contra la marginación y la pobreza son objetivos fundamentales para superar la crisis. El “quemar las naves” nos deja una lección principal para la historia y la vida entresemejantes, entre compatriotas. Es que la verdadera fortaleza emergerá cuandoeliminemos las opciones que nos permitan abandonar. No podemos retroceder, nopodemos claudicar, debemos ir para adelante. Al forzarnos a avanzar sin vuelta atrás, lanecesidad se convertirá en nuestro aliado y nos empujará hacia adelante hasta quealcancemos lo que nos propongamos.

Es hora de lograr consensos que fortalezcan los lazos de pertenencia solidaria a lacomunidad y proponer acciones que generen esperanza en todos para tener un presentemejor y un futuro digno. Como enseña Tagore, seamos el sándalo, que perfuma el hachadel leñador que lo hiere. “Quememos las naves” y salgamos juntos hacia adelante aenfrentar la batalla contra el desinterés, la desigualdad y la falta de empatía. Lo nuestroes la gente. Ahora y siempre. No lo olvidemos.

Juan Martín Garay: Abogado. Concejal 2023-2027. Vicepresidente 1° HCD. Presidente del Bloque Concejales PJ 2023-2027. Apoderado del Consejo Departamental PJ Uruguay. Congresal Provincial del PJ ER. Secretario de Gobierno 2019-2023. Concejal 2015-2019. Presidente del Bloque Concejales PJ 2017- 2019. Presidente Comisión Hacienda y Presupuesto 2015-2019. Decano del Colegio Mayor Universitario de Santa Fe 2003-2004.