Solicitaron la prisión de un exprofesor universitario acusado de extorsionar a sus alumnos en Córdoba

02/05/2023

El fiscal general Maximiliano Hairabedian y el auxiliar fiscal Maximiliano Aramayo solicitaron anteayer al Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 1 de Córdoba la imposición de una pena de 8 años y 6 meses de prisión para Luis Olmedo, extitular de la cátedra de Microbiología e Inmunología de la Facultad de Odontología de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC).

El docente fue acusado de haber extorsionado a sus alumnos para que realizaran pagos a modo de “apoyo” académico para aprobar la materia que él dictaba, por lo que el pedido de penas también incluyó 10 años de inhabilitación especial.

Olmedo fue señalado como coautor del delito de extorsión continuada junto a Adrián Casalis y Augusto Massimino, dos personas que administraban una institución privada donde se dictaba el contenido que el docente luego tomaba en sus exámenes en la universidad. El fiscal solicitó penas de 6 años y 5 años y 6 meses de prisión para ambos, respectivamente.

Los representantes del Ministerio Público Fiscal también solicitaron una pena de un 1 y 10 meses de prisión condicional e inhabilitación especial para ejercer cargos públicos por cuatro años a la exdecana Mirta Spadiliero de Lutri al hallarla autora de incumplimiento de los deberes de funcionaria pública.

De acuerdo a la acusación, desde una fecha indeterminada en la década del '90 hasta la actualidad, Luis Augusto Olmedo, primero como docente de cátedra inferior, y desde abril de 2004 en su calidad de profesor titular de la cátedra de Microbiología e Inmunología de la Facultad de Odontología de la UNC, abusó de su función mediante distintos actos.

Así, habría ideado un sistema extorsivo por el cual los alumnos de su cátedra se veían obligados a hacer entregas de dinero a Casalis, primero, y a Massimino, después, para aprobar los exámenes de la materia, exigencia que era cubierta por la fachada de un curso.

De acuerdo con la pesquisa, bajo la amenaza de no realizarlo, los alumnos se exponían en muchos casos a ser aplazados de manera indebida por una cantidad indeterminada de veces.

La intimidación era ejercida principalmente por Olmedo a través de aplazos sistemáticos, masivos o reiterados a quienes no pagaban la academia o filtraban información del sistema, ejercicio despótico del cargo, maltrato y aprovechamiento de la asimetría existente entre su posición de poder respecto a la vulnerabilidad de los alumnos.