Flor de Postre: una pasión por la pastelería que se convirtió en un emprendimiento en crecimiento

Florencia, creadora de la marca local, contó en el programa Haceme la Segunda cómo comenzó a vender tortas mientras cursaba el último año de la secundaria, su formación en pastelería y los proyectos que tiene para seguir expandiendo el negocio.

Lo que comenzó como una forma de reunir dinero para el viaje de egresados terminó convirtiéndose en un emprendimiento que hoy genera trabajo para un equipo de 15 personas. Florencia, creadora de Flor de Postre, compartió su historia en una entrevista en Haceme la Segunda, el programa de Mavi Streming donde repasó sus comienzos, su formación y los desafíos de sostener una propuesta de pastelería artesanal en Concepción del Uruguay.

La pasión por la cocina nació en su familia. Su abuela, Marta, es repostera y fue una de sus principales inspiraciones. Desde chica, Florencia disfrutaba cocinar y observaba cómo su abuela preparaba tortas. A los nueve o diez años, recordó, hizo una de sus primeras tortas para su papá, con dulce de leche y una decoración inspirada en Independiente.

El emprendimiento comenzó durante el último año de la secundaria. Mientras asistía a clases por la mañana, dedicaba las tardes a cocinar y los fines de semana vendía tortas a profesores y compañeros para colaborar con los gastos del viaje de egresados a Bariloche.

Con el tiempo, tuvo que decidir cómo continuar después de terminar la escuela. Aunque recibió algunas opiniones que ponían en duda la posibilidad de dedicarse profesionalmente a la gastronomía, contó que siempre tuvo el apoyo de su familia y que nunca se arrepintió de haber elegido ese camino.

Formación y capacitación para crecer
Florencia combinó el trabajo con la formación profesional. Estudió pastelería y también se recibió de licenciada en Organización Industrial en la Universidad Tecnológica Nacional (UTN). Según explicó, esa carrera le brindó herramientas para organizar y estructurar el emprendimiento, desde la distribución de tareas hasta la gestión del negocio.

Su formación en pastelería incluyó cursos en distintos lugares del mundo. Durante sus viajes como mochilera encontró oportunidades para capacitarse en ciudades como París, Nueva York y Bruselas, además de realizar estudios en Argentina, entre ellos en el instituto Gato Dumas, en Rosario.

De esas experiencias incorporó especialmente técnicas de la pastelería francesa, que se caracteriza por preparaciones y métodos diferentes a los tradicionales de la repostería argentina.

Dos locales y una propuesta que sigue sumando productos
Actualmente, Flor de Postre cuenta con su local de calle 3 de Febrero 85, reconocido por la bicicleta rosada decorada con flores que se encuentra en el exterior, y una sucursal inaugurada en junio de este año en la esquina de Sarmiento y República de Chile, con una propuesta de productos sin TACC.

Además, la marca tiene presencia en los buffets de la UTN y del Colegio, donde ofrece distintas alternativas para desayunos y comidas.

La propuesta incluye tortas, alfajores, mini tortas, brownies, macarons, profiteroles y otros productos de pastelería. También ofrece opciones saladas, como ensaladas, tartas y sándwiches, además de servicios de catering para eventos sociales y corporativos.

Durante la entrevista, Florencia destacó que uno de los objetivos de la marca es diferenciarse mediante nuevas recetas, decoraciones y rellenos, sin perder la calidad de los ingredientes. Señaló que no es partidaria de reducir la calidad para abaratar costos y que mantiene estándares de elaboración desde los primeros años del emprendimiento.

Entre las novedades, mencionó las primeras pruebas de baguettes para preparar sándwiches y el desarrollo de nuevas alternativas de panificados sin TACC y productos de pastelería sin azúcar.

En el caso de la sucursal sin TACC, explicó que el desafío consiste en lograr preparaciones que mantengan, en la medida de lo posible, el sabor, la textura y la estética de los productos tradicionales. Por eso, prefieren avanzar de manera gradual y sumar al catálogo únicamente aquellas recetas que alcanzan el resultado buscado.

El valor de la identidad y el trabajo en equipo
Otro aspecto que distingue a Flor de Postre es la presentación de sus productos. Florencia explicó que el packaging se diseña para representar la identidad de la marca, con el color rosa como protagonista. Las cajas materas, por ejemplo, reúnen una selección de productos dulces y se preparan en ediciones especiales, como la realizada para el Día de la Madre.

La emprendedora también destacó el trabajo del equipo y la importancia de distribuir responsabilidades a medida que el negocio crece. Actualmente, entre los locales y los distintos puntos de venta, trabajan alrededor de 15 personas.

En ese proceso, reconoció que el crecimiento exige una organización cada vez más sólida y la necesidad de delegar tareas para que cada integrante tenga un rol definido.

Una posible expansión a través de franquicias
Entre los proyectos a futuro aparece la posibilidad de expandir Flor de Postre a otras ciudades mediante un sistema de franquicias. Florencia contó que desarrolló un proyecto de franquicia como trabajo final de su carrera universitaria y que conserva esa propuesta para concretarla cuando surja la oportunidad de contar con inversores.

La idea es que cada local pueda elaborar sus productos en el lugar, manteniendo la frescura y la calidad de las preparaciones, en lugar de depender exclusivamente del traslado de productos terminados.

Aunque reconoció que todavía hay aspectos logísticos y organizativos por resolver, no descartó llevar la marca a otras localidades de la región.

Una emprendedora que apuesta a la calidad
Durante la charla, Florencia también se refirió a la relación con otros pasteleros y comerciantes de la ciudad. Aseguró que mantiene un buen vínculo con sus colegas y que considera importante que cada marca encuentre aquello que la distingue.

Para ella, el desafío no pasa por competir copiando propuestas de otros negocios, sino por desarrollar una identidad propia, escuchar a los clientes y animarse a probar cosas nuevas.

La historia de Flor de Postre refleja cómo una pasión que comenzó en la cocina familiar y se convirtió en una iniciativa para financiar un viaje de egresados puede transformarse, con capacitación, trabajo y planificación, en un emprendimiento que genera empleo y proyecta nuevas oportunidades de crecimiento en Concepción del Uruguay.

Te puede interesar