"Fueron siete días horribles": el desahogo de Urribarri en su primera audiencia como preso
La jueza de Ejecución de Penas de Paraná, Cecilia Bértora, escuchó este jueves por separado y por videoconferencia a los tres condenados por la causa de corrupción, alojados desde su traslado en un pabellón de la Unidad Penal N° 9 "El Potrero" de Gualeguaychú.
Se trató de las audiencias de conocimiento entre la jueza y los penados Sergio Urribarri, Pedro Báez y Juan Pablo Aguilera. Urribarri relató el calvario de su primera semana de detención y pidió un trato diferenciado para un exgobernador; la magistrada le respondió que su situación "no es exclusiva".
También participó e interrogó a los internos la fiscal Fernanda Ruffatti, y estuvieron presentes los defensores Miguel Ángel Cullen (por Urribarri y Aguilera) y José Velázquez (por Báez).
Tanto la jueza como los defensores aclararon que no se trataba de una instancia para realizar pedidos, sino de un primer contacto entre quienes comienzan a cumplir condena y la magistrada que debe supervisarla
Del pabellón común al sector Sanida
El Servicio Penitenciario de Entre Ríos debió trasladar a los tres condenados por delitos de corrupción a un módulo distinto luego de que sufrieran presiones e insultos por parte de otros internos, tanto en la Unidad Penal de Paraná como en la de Gualeguaychú.
Hoy están alojados en el sector Sanidad: un pabellón de 14 habitaciones —solo para ellos tres—, cuatro baños (dos fuera de servicio) y climatización centralizada frío/calor.
Urribarri: "Fueron siete días horribles"
El exgobernador describió así su primera semana de detención: "La primera semana compartía un espacio común de puertas abiertas con 14 condenados por violación y abusos, y con dos homicidas, uno de los cuales había matado a cuatro personas y era mi vecino de celda. Dormía de día algunas horas porque era imposible conciliar el sueño de noche. El otro homicida había asesinado de 21 puñaladas a un vecino. Fueron siete días horribles hasta que me trasladaron a un pabellón distinto".
Sobre su situación actual, junto a su cuñado, señaló: "No puedo compartir ningún espacio común. A un exgobernador que tomó decisiones que afectaron a familiares o a ellos mismos, no les resulta grato verme. Me es imposible estar en una biblioteca, en una cancha de fútbol o en cualquier espacio común".
Y agregó: "Estoy en ese reducto donde voy al baño, me cocino y duermo".
Pese a las dificultades, reconoció la actuación del Servicio Penitenciario tras el traslado: "No puedo adjudicarle nada negativo. Al contrario, creo que han hecho un esfuerzo en estas horas para darme la seguridad que evaluaron que no tenía al acceder al cambio de pabellón".
"No es exclusivo de usted"
Urribarri lamentó que no exista un régimen especial para alojar a un exgobernador: "No sé si tienen un régimen previsto para un exgobernador".
La jueza Bértora le respondió: "No, la verdad que no, porque no creo que en ninguna provincia ni lugar del mundo se haya previsto la posibilidad de tener privadas de la libertad a personas que vienen de un sector político o social muy diferente del resto de la población. Se toma en consideración la media, es decir, el promedio de la población".
Antes había señalado: "Quiero comentarle que lo que usted está viviendo lo viven muchas otras personas de otra manera. Esto sucede con un porcentaje alto de la población penal: internos que no pueden salir por miedo a ser agredidos o que deben volver al confinamiento. Este confinamiento no es exclusivo de usted ni de esta situación que atribuye a su trabajo. En la Unidad Penal N° 1 es de lo más frecuente".
Consultado sobre su formación, Urribarri contó que cursó hasta quinto año de Ciencias Económicas, carrera que abandonó al asumir como intendente de General Campos, y dijo no estar interesado en las ofertas educativas del penal.
A los tres, la jueza les recomendó iniciar tratamiento psicológico: "Tenga en consideración que en unos años va a pedir salidas sociofamiliares o sociolaborales, y se evalúa no solo el comportamiento, sino también la parte subjetiva. Cuando cumpla cuatro años de detención estará en condiciones de pedir salidas. Haga tratamiento psicológico con la gente del penal o con otros profesionales para trabajar sobre la razón por la cual está condenado".
Báez: estudios, rutina y condiciones de encierro
El exministro de Comunicación y Cultura Pedro Báez, por su parte, repasó su formación académica: completó los estudios primario y secundario y cursó hasta quinto año de Ingeniería de Alimentos, carrera de la que obtuvo el título intermedio de Técnico Superior en Tecnología de Alimentos.
Consultado por la jueza sobre la posibilidad de retomarla, respondió: "No, doctora, ya pasaron muchos años de eso. Dejé de estudiar con quinto año aprobado en 1987 y además no ejercí. Hay etapas para cada cosa en la vida y eso ya se me pasó".
Aguilera, el tercer penado, fue quien mostró mejor ánimo en la audiencia, concentrado en continuar sus estudios universitarios.
Fuente: R2820/Análisis