Inició una capacitación para formar facilitadores en acompañamiento y bienestar de adolescentes
La propuesta busca formar referentes comunitarios capaces de desempeñarse como facilitadores y agentes de cuidado, incorporando herramientas para escuchar, acompañar y orientar a adolescentes, así como para generar espacios que favorezcan el bienestar emocional y la promoción de la salud mental.
La primera cohorte está integrada por 15 facilitadores provenientes de distintos espacios comunitarios de la ciudad, quienes participarán de un proceso formativo compuesto por cuatro módulos, con encuentros de frecuencia semanal.
La capacitación toma como marco de trabajo la Estrategia HAT (Helping Adolescents Thrive – Ayudando a los Adolescentes a Prosperar), una iniciativa promovida por UNICEF que brinda herramientas destinadas a fortalecer los entornos de cuidado, acompañamiento y promoción del bienestar durante la adolescencia.
Formación y herramientas para el acompañamiento
El primer encuentro se desarrolló el lunes 31 de agosto y estuvo a cargo de la Lic. Ángela Viera y el Ps. Social Jorge Tallafer, quienes realizaron su capacitación en la sede de UNICEF en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en el marco de un encuentro internacional vinculado con la implementación de esta estrategia.
La jornada también contó con la presencia de la secretaria de Desarrollo Social, Norma Sosa, y la supervisión de la asesora de Desarrollo Social, Marisa Paira.
Por otra parte, Jorge Tallafer, coordinador del Centro de Escucha destacó la importancia de fortalecer el trabajo comunitario y la construcción de redes de cuidado en torno a las adolescencias: “Es importante generar y fortalecer una red de facilitadores comunitarios, capaces de reconocer necesidades, escuchar de manera activa y acompañar las distintas situaciones que atraviesan nuestras adolescencias, promoviendo recursos y redes de cuidado”.
Cabe señalar, que a través de esta iniciativa se busca ampliar las herramientas disponibles en la comunidad para la detección temprana de necesidades, la escucha activa y el acompañamiento, promoviendo espacios de cuidado y fortaleciendo las redes existentes para el bienestar integral de adolescentes.