Un adolescente de 15 años vivirá un momento único junto al papa León XIV en Luján
Nicolás Diez tiene 15 años y protagonizará una experiencia inolvidable durante la visita del papa León XIV a la Argentina. El adolescente fue seleccionado para integrar el grupo de tres jóvenes que tendrán a su cargo el rito del lavado de manos al Santo Padre, antes de la consagración, durante la misa que se celebrará en Luján.
El joven es oriundo de San Nicolás, provincia de Buenos Aires, pero desde hace aproximadamente un año vive en Capitán Bermúdez, Santa Fe, donde funciona el seminario menor San Carlos Borromeo. Allí cursa sus estudios secundarios y comparte la vida cotidiana con otros adolescentes que transitan una experiencia de formación religiosa.
Su historia tiene una particularidad: no está solo en ese camino. Su hermano Juan Bautista, de 17 años, también vive en el seminario y fue quien inicialmente despertó su interés por esa experiencia.
Ambos son hijos de Carlos y Catalina, quienes tienen otros dos hijos menores. La decisión de los adolescentes de dejar el hogar familiar para instalarse en el seminario significó un cambio importante para todos. Actualmente, los padres los visitan cada quince días, en un recorrido que puede demandar hasta tres horas de viaje.
Una vocación que nació en la familia
La fe católica siempre estuvo presente en el hogar de los Diez. Carlos trabaja como metalúrgico y colabora en una parroquia de San Nicolás, mientras que Catalina es catequista. Ambos se conocieron dentro de la Iglesia y criaron a sus hijos en un entorno donde la participación religiosa y el servicio comunitario forman parte de la vida cotidiana.
Según relató su padre, Juan Bautista fue el primero en manifestar su decisión de ingresar al seminario. Nicolás, al observar la experiencia de su hermano, comenzó a interesarse hasta que también decidió seguir ese camino.
Los padres les ofrecieron la posibilidad de continuar sus estudios en casa antes de tomar una decisión de ese tipo, pero los dos eligieron comenzar su formación sin esperar.
Desde pequeños, ambos participaban de las actividades parroquiales. Incluso se trasladaban en bicicleta para colaborar durante las misas y desempeñarse como monaguillos, una experiencia que sus padres recuerdan como parte de los primeros pasos de su vocación.
Un encuentro especial con el Papa
La elección de Nicolás para participar del rito durante la misa en Luján fue realizada por los sacerdotes y formadores del seminario. Para la selección se tuvieron en cuenta su trayectoria dentro de la institución, su comportamiento y su relación con los demás compañeros.
Su hermano Juan Bautista también estará presente en la celebración, integrando el grupo de seminaristas que acompañará al pontífice.
Carlos y Catalina viven este momento con enorme emoción, aunque tienen presente que sus hijos todavía son adolescentes y que el camino de formación sacerdotal es extenso. Por eso, aseguran que los acompañarán y aconsejarán, respetando los tiempos y las decisiones de cada uno.
El próximo 11 de noviembre, Nicolás estará frente a León XIV en una celebración que tendrá un significado especial para él y para toda su familia. Una experiencia que, más allá de la posibilidad de compartir un momento cercano con el Papa, representa también un capítulo importante en el camino personal y espiritual que comenzó a transitar junto a su hermano.