El perro herido en Caseros continúa con tratamiento y presenta lesiones de consideración
Homero, el perro que fue baleado y posteriormente atropellado en Caseros, continúa con su tratamiento veterinario y permanece bajo el cuidado de personas que se ocupan de su recuperación. En diálogo con La Pirámide, quien se hace cargo de el en estos momentos brindó detalles sobre los estudios realizados y las lesiones que presenta el animal.
Según explicó, luego de regresar de Concepción del Uruguay, donde fue atendido, se pudo conocer con mayor precisión el alcance de las heridas. Las radiografías permitieron observar que el balín quedó alojado en la parte alta del paladar.
De acuerdo con la evaluación veterinaria, el proyectil no puede ser extraído debido a que se encuentra en una zona donde no es posible realizar una intervención quirúrgica. Además, quedaron pequeñas esquirlas en el trayecto que recorrió la bala, aunque, según la información transmitida a su cuidadora, no habría llegado a penetrar en el cerebro.
Homero también presenta una luxación en el fémur de la pata trasera izquierda. Esta lesión podría tratarse mediante una cirugía, pero la intervención no garantizaría una recuperación completa y podría dejar secuelas en su movilidad. Por ese motivo, la decisión debe contemplar los riesgos de la operación y el proceso de recuperación posterior.

Un tratamiento con antibióticos y analgésicos
Homero ya cuenta con la medicación indicada por la veterinaria que atiende al animal. El tratamiento incluye antibióticos durante 21 días y analgésicos durante cinco días. Recibió sus primeras dosis junto con alimento, tomó agua y, según relató su cuidadora, se lo veía animado.
Durante la jornada también estaba previsto que visitara la veterinaria Fisio Vet para realizar nuevas placas y continuar evaluando su estado.
Si bien su situación requiere cuidados y seguimiento profesional, las primeras señales observadas por quienes lo acompañan generan expectativas respecto de su evolución.
La recuperación continúa
El caso de Homero generó preocupación y muestras de solidaridad entre quienes conocieron lo sucedido en Caseros. Ahora, el objetivo es garantizar que reciba la atención necesaria para controlar el dolor, tratar las lesiones y evaluar las alternativas para mejorar su movilidad.
Mientras continúa bajo tratamiento, su evolución dependerá del seguimiento veterinario y de cómo responda a la medicación. Desde La Pirámide se continuará informando sobre su estado de salud y los avances de su recuperación.
