La primavera y el recuerdo de “Teteque”: el personaje que florecía en los parques
Con la llegada de la primavera, los espacios verdes de la ciudad comienzan a recuperar el movimiento y el color. Los parques se llenan de familias, grupos de amigos, mates y picnics. Pero para muchos vecinos, esta estación también está relacionada con el recuerdo de un personaje que durante años formó parte de la vida cotidiana de la comunidad: “Teteque”.
Conocido por recorrer distintos espacios públicos durante los fines de semana, Teteque se dedicaba a la venta de tortas fritas, bolas de fraile y churros. Sin embargo, con el paso del tiempo, su presencia se convirtió en mucho más que un simple trabajo.
Cada 21 de septiembre, su figura adquiría un protagonismo especial. El vendedor acostumbraba a vestirse con atuendos llenos de flores y también decoraba su característico automóvil Citroën con motivos relacionados con la primavera.

De esta manera, su recorrido por los parques se transformaba en una celebración ambulante que llamaba la atención de grandes y chicos.
“¡Lloren, gurises, lloren, que llegó Pirulo!”, solía gritar entre risas mientras recorría los espacios públicos. Su particular sentido del humor y sus habituales bromas futboleras también eran parte de su identidad. Las chicanas entre los hinchas eran una de las formas que encontraba para interactuar con quienes se acercaban a comprarle.
Así, entre productos caseros, bromas y charlas, Teteque logró convertirse en una figura reconocida por varias generaciones de vecinos.
Con la llegada de una nueva primavera, los parques vuelven a llenarse de vida. Y entre las flores, los mates y los encuentros, también aparece el recuerdo de Teteque, aquel personaje que supo convertir una jornada común en una celebración y que quedó en la memoria de quienes alguna vez lo vieron llegar con su Citroën decorado y sus tradicionales ventas.