Trabajadores de la alimentación marcharon a Trabajo en defensa de 7.000 puestos laborales
La protesta fue acompañada por la CTA, con la presencia de su secretario general, Hugo Godoy, y reunió a las cuatro federaciones del sector: la Federación Gremial del Personal de la Industria de la Carne y sus Derivados, la Federación Trabajadores de la Industria de la Alimentación (FTIA), la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE) y la Unión Obrera Molinera Argentina (UOMA).
Los trabajadores reclaman el pago de salarios adeudados desde mayo, el cumplimiento de la conciliación obligatoria y la reincorporación de los más de 1.780 trabajadores despedidos de Granja Tres Arroyos. Además, advierten que la crisis pone en riesgo alrededor de 7.000 puestos de trabajo directos e indirectos vinculados a la actividad.

Reclamo desde Entre Ríos
Entre los trabajadores que participaron de la movilización estuvo Julio Chamorro, secretario general del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA) de Concepción del Uruguay, quien viajó desde Entre Ríos junto a sus compañeros.
Chamorro señaló que la situación afecta fuertemente a las distintas plantas de la empresa. “De una plantilla en la planta de 930 compañeros tenemos 480 despidos hasta hoy”, manifestó. También mencionó la situación de trabajadores de Capitán Sarmiento, Wade y Pilar.
El dirigente reclamó una intervención del Gobierno nacional y sostuvo que la problemática no debe limitarse a Granja Tres Arroyos, sino que debe contemplarse el escenario general de la industria nacional.
La CTA respaldó el reclamo
Desde la CTA, Hugo Godoy expresó su respaldo a los trabajadores y reclamó la inmediata reincorporación de los despedidos.
“Nosotros nos hemos expresado y movilizado desde el primer momento por los reclamos de los trabajadores de Tres Arroyos y vamos a continuar acompañando todas las medidas que realicen”, afirmó.
Los sindicatos también advirtieron que la situación tiene impacto sobre otras actividades vinculadas a la cadena productiva. Desde la UOMA señalaron que la caída de la demanda de insumos también afecta a los trabajadores molineros.
La movilización tuvo como eje central el pedido de intervención del Estado para preservar las fuentes laborales, garantizar el cumplimiento de los derechos de los trabajadores y evitar que la crisis se profundice, con consecuencias sobre miles de familias.