Presas defendió su propuesta de construir un hotel en la Reserva Natural de la Isla

El concejal Pablo Presas respondió a las críticas sobre el proyecto y sostuvo que el debate debe centrarse en qué intervención es compatible con la conservación, bajo qué condiciones y con qué balance ambiental. También planteó recuperar y restaurar una superficie mayor a la que eventualmente se intervenga.

El concejal de Concepción del Uruguay, Pablo Presas, salió al cruce de las observaciones realizadas por Leonardo Hoet sobre su propuesta de construir un hotel de categoría en la Reserva Natural de la Isla y defendió la iniciativa como una alternativa de desarrollo turístico y económico que, según planteó, debería estar acompañada por medidas de recuperación ambiental.

En su respuesta, Presas aclaró en primer lugar que conoce la zona y rechazó las consideraciones vinculadas con un supuesto desconocimiento del lugar. Señaló que se crió navegando esas aguas y recordó que su madre tuvo durante años un rancho en el sector, antes de la construcción del puente.

También explicó que la imagen utilizada para presentar la propuesta es un render conceptual y no un plano técnico ni una mensura. Según indicó, la referencia a Stella Maris buscaba identificar el nombre del nuevo parque público que contempla el proyecto y no establecer con precisión cartográfica la ubicación del faro.

El eje del debate ambiental
Presas sostuvo que la Isla es una Reserva Natural de Usos Múltiples, por lo que, a su entender, la discusión no debería reducirse a determinar si puede existir o no intervención humana, sino a establecer qué intervenciones resultan compatibles con la conservación.

En ese sentido, recordó que actualmente el sector ya cuenta con distintas obras e instalaciones, entre ellas el puente, la avenida costanera elevada, iluminación, playa, paradores, sanitarios, bicisendas y otros servicios.

“La discusión no debería ser ‘se toca o no se toca’, sino qué intervención es compatible, bajo qué condiciones y con qué balance ambiental final”, planteó el concejal.

Otro de los puntos que incorporó a la discusión fue la existencia de alrededor de 22 ranchos de uso particular dentro de la Reserva. Presas consideró necesario conocer qué estudios de impacto ambiental tuvieron esas ocupaciones y cuál es el impacto que generan actualmente.

Recuperación ambiental como contrapartida
El concejal confirmó que mantiene su propuesta de construir un hotel de categoría, aunque sostuvo que el proyecto debería contemplar una importante compensación ambiental.

La idea, explicó, es recuperar y restaurar una superficie considerablemente mayor a la que eventualmente sea destinada a la construcción, para luego devolverla a la Reserva y al uso público.

Presas también reconoció que existen cuestiones ambientales que deben ser analizadas, entre ellas la presencia de especies vegetales exóticas invasoras, además de los posibles efectos de la iluminación, el ruido y la actividad sobre la fauna nocturna.

En ese punto, sostuvo que todos esos aspectos deberán ser evaluados mediante un estudio de impacto ambiental serio, que determine las condiciones de ejecución y, fundamentalmente, la viabilidad del proyecto.

“Si ese equilibrio ambiental no es posible, el proyecto deberá revisarse o no hacerse”, afirmó.

Desarrollo turístico y económico
Finalmente, Presas defendió su derecho como concejal a impulsar iniciativas vinculadas no solamente con los servicios públicos y las obras, sino también con el desarrollo turístico y económico de la ciudad.

Según su planteo, la propuesta busca alcanzar un “saldo positivo integral para Concepción del Uruguay”, contemplando cuatro dimensiones: ambiental, mediante la recuperación y restauración de una superficie mayor a la intervenida; territorial, incorporando nuevos espacios al uso público; social, ampliando las posibilidades de disfrute de la Isla; y económico, a través de inversión, generación de empleo y actividad turística.

De esta manera, el proyecto del hotel vuelve a instalar el debate sobre el futuro de la Reserva Natural de la Isla y sobre cuál debe ser el límite entre conservación, uso público, actividad turística y desarrollo económico.

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