Delcy Rodríguez ratificó a Maduro como “único presidente de Venezuela” y convocó al Consejo de Defensa tras la captura anunciada por Estados Unidos
La vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, reafirmó este viernes que Nicolás Maduro es el “único presidente de Venezuela” y exigió su liberación inmediata, luego de que el gobierno de Estados Unidos anunciara su captura en el marco de un operativo militar. El mensaje fue transmitido por la televisión estatal venezolana, en un contexto de máxima tensión regional e internacional.
“Ya habíamos advertido que estaba en curso una agresión bajo falsas excusas y pretextos y que las caretas se habían caído y que solo tenían un objetivo: el cambio de régimen en Venezuela para la captura de nuestros recursos naturales y energéticos”, afirmó Rodríguez en su discurso.
La vicepresidenta informó además que convocó al Consejo de Defensa de la Nación, con participación de los distintos poderes públicos del Estado, desde donde reclamó la liberación de Maduro y sostuvo que el país está “listo para defender a Venezuela y sus recursos naturales”.
Las declaraciones llamaron la atención debido a que, horas antes, el presidente estadounidense Donald Trump había afirmado que Rodríguez se había puesto “al orden” del gobierno de Estados Unidos tras una conversación con el secretario de Estado, Marco Rubio. Rodríguez, sin embargo, rechazó esa versión y condenó de manera explícita la operación militar.
Reacciones internacionales y preocupación en la ONU
El secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, se manifestó “profundamente alarmado” por la escalada del conflicto y advirtió que los hechos podrían sentar “un precedente peligroso”. En un comunicado, llamó a “todos los actores en Venezuela a participar en un diálogo inclusivo que respete los derechos humanos y el estado de derecho”, y subrayó la importancia del respeto al derecho internacional.
En América Latina, el gobierno de Uruguay rechazó los bombardeos y la captura de Maduro, pidió respetar la Carta de las Naciones Unidas y reafirmó a la región como una zona de paz. Cuba, en tanto, llamó a los países de la región a “cerrar filas” frente a Estados Unidos, mientras que su presidente, Miguel Díaz-Canel, calificó el operativo como un “acto de terrorismo de Estado”.
Desde Europa, el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, aseguró que España no reconocerá una intervención que “viola el derecho internacional”, y pidió una transición “justa y dialogada”. El mandatario francés, Emmanuel Macron, sostuvo que es necesaria una transición “pacífica y democrática”, aunque celebró el fin del liderazgo de Maduro.
La Unión Europea, por su parte, recomendó a las aerolíneas evitar el espacio aéreo venezolano debido al alto riesgo para los vuelos civiles, ante la presencia de sistemas de defensa aérea y la posibilidad de nuevas acciones militares.
Tensiones políticas y escenario incierto
En Estados Unidos, la captura de Maduro también generó críticas internas. Legisladores del Partido Demócrata cuestionaron la falta de información previa al Congreso y advirtieron sobre la ausencia de una estrategia a largo plazo. El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, calificó el operativo como “un acto de guerra” y una violación del derecho federal e internacional.
En Argentina, el gobierno anunció restricciones migratorias para funcionarios y personas vinculadas al régimen chavista, mientras se registraron protestas de organizaciones sociales y de izquierda frente a la embajada estadounidense en Buenos Aires.
Las declaraciones contradictorias entre Washington y Caracas, sumadas a la falta de información clara sobre el paradero y la situación de Nicolás Maduro, profundizan la incertidumbre sobre quién ejerce efectivamente el poder en Venezuela tras la ofensiva estadounidense, en un escenario que continúa en rápida evolución.
Esta información fue elaborada a partir de la cobertura publicada por La Nación y declaraciones oficiales difundidas por organismos y gobiernos involucrados.