Solicitan que se investigue el circuito productivo de la comercialización de pollos
Mario Barrios es un vecino de Concepción del Uruguay que lleva adelante investigaciones personales sobre el contenido de agua y gel en los pollos congelados comercializados en la ciudad. En ese sentido, difundió una nota al respecto.
El documento completo
"De mi mayor consideración me dirijo a ustedes con el fin de solicitar que se investigue una posible connivencia de SENASA con los empresarios avícolas, o en su defecto, que se regulen las normas existentes referidas al pollo y su faena para que dejemos de ser perjudicados los consumidores argentinos.
Este problema no distingue clase social y a mi humilde modo de ver las cosas, usando simplemente el sentido común, es totalmente innecesaria la cantidad de agua que le inyectan al pollo durante el proceso de faena en los frigoríficos, teniendo como único fin adulterar el peso del mismo y así generar ganancias extras.
SENASA argumenta que todo este procedimiento es totalmente adecuado en pos de cuidar la calidad de los alimentos.
Pueden apreciar como una suprema sin inyectar goza de un aspecto y textura uniforme con su color adecuado y que todo lo contrario pasa con las supremas inyectadas, las cuales quedan llenas de una sustancia con aspecto de gel y músculos totalmente desgarrados que lo único que generan es pérdida de calidad.
Por otro lado los envases con los que se comercializa el pollo tienen rotulado POLLO EVISCERADO cuando lo correcto sería carne de pollo aditivada y marinada, ya que al alterar el producto genuino pierde la condición de natural, induciendo a un engaño al consumidor.
Según normativa de SENASA, durante el proceso de faena el pollo, en el enfriamiento puede absorber hasta un 8% de agua y un 10% en el aditivado. No hay normas vigentes donde se estipulen parámetros legales de contenido de agua en un pollo en condiciones normales, por lo que a mi entender es la brecha donde se realizan los abusos.
Estimo que sumando el agua en forma de gel que se visualiza fuera del pollo y la que queda retenida en el músculo ronda entre un 25 a 30%. Muy por encima de los 8% permitidos.
A su vez, cabe destacar, que según información de persona que trabaja en la preparación de este gel, contendría carragenina y ácido péptico, a lo que me pregunto si estos productos no tendrán algún impacto negativo en nuestra salud debido al incremento de consumo de este tipo de carne en la actualidad.
En diálogos con personas de SENASA, argumentan esta maniobra con motivo de saborizar y tiernizar el pollo, cuando lo único que se genera es pérdida de la calidad y un negocio millonario a costilla de los que menos tenemos.
Lo correcto sería que te den la opción de comprar pollo o un producto a base de carne de pollo, que sea clara la diferencia en la rotulación para que podamos elegir sin ser engañados.
Es realmente necesario que SENASA realice los controles correspondientes de manera eficiente, que haya normativas más claras y específicas para que se dejen de cometer estos abusos por parte de los frigoríficos que sólo buscan recaudar a cualquier costa, ya sea haciendo perder la calidad del pollo como también obligándonos a consumir sustancias que podrían ser nocivas para la salud.
Les pido justicia y que contemplen el hecho de que dañan con su avaricia a los que menos tenemos".
Mario Barrios