Preocupación por el trabajo no registrado en la cosecha de arándanos y la crisis de Granja Tres Arroyos

Mario López, referente gremial, habló en el programa En Primera Persona y advirtió sobre las dificultades que enfrentan los trabajadores temporarios para registrarse sin perder los beneficios sociales. Además, describió la compleja situación de los empleados de Granja Tres Arroyos, con salarios adeudados y falta de cobertura de obra social.

En diálogo con el programa En Primera Persona, Mario López se refirió a la situación laboral que atraviesan los trabajadores rurales en la región, en el marco del inicio de la cosecha de arándanos en Concordia y Federación. Durante la entrevista, advirtió sobre las dificultades para registrar a los trabajadores temporarios sin que pierdan los beneficios sociales y describió los inconvenientes que genera esta situación para numerosas familias.

López explicó que los relevamientos comenzaron hace aproximadamente dos semanas y que uno de los principales objetivos es verificar las condiciones laborales y detectar posibles situaciones de empleo no registrado.

En ese sentido, señaló que uno de los mayores problemas está relacionado con la inscripción laboral de personas que perciben planes sociales. Explicó que el Decreto 514/2019 establece que los trabajadores temporarios pueden ser registrados sin perder los beneficios sociales que reciben durante los períodos en los que no tienen actividad laboral.

Sin embargo, advirtió que existirían fallas en la implementación del mecanismo y en el cruce de información con la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES).

“Cuando salta un alta temprana, no hacen el cruzamiento correspondiente y se les caen los planes”, sostuvo.

Según explicó, esta situación genera temor entre los trabajadores, que muchas veces prefieren no brindar sus datos para evitar perder una ayuda económica que necesitan para subsistir. Como ejemplo, mencionó que durante una jornada de relevamiento tuvieron inconvenientes con más de 50 personas que se negaron a proporcionar información por miedo a quedarse sin sus beneficios.

La importancia de los planes sociales para los trabajadores temporarios

López remarcó que la problemática adquiere especial relevancia en Concordia, donde existe un elevado índice de pobreza y numerosas familias dependen de las actividades rurales de temporada.

Explicó que la cosecha de arándanos se extiende hasta diciembre y que posteriormente muchos trabajadores deben esperar hasta marzo o abril para encontrar nuevas oportunidades laborales con la cosecha de mandarinas y naranjas.

Durante esos meses sin actividad, los planes sociales representan un ingreso fundamental para las familias. Por eso, advirtió que cuando se produce la baja de un beneficio, su recuperación puede demorar entre dos y tres meses, dejando a los trabajadores en una situación de vulnerabilidad.

El dirigente aclaró que durante los relevamientos también encontraron establecimientos que mantienen condiciones laborales adecuadas y donde, hasta el momento, no detectaron irregularidades. No obstante, remarcó que no todos los casos presentan la misma realidad.

Granja Tres Arroyos: salarios adeudados y preocupación por los trabajadores

Durante la entrevista en En Primera Persona, López también analizó la situación de Granja Tres Arroyos, que atraviesa una profunda crisis económica y laboral.

En relación con los movimientos empresariales vinculados a FEPASA y La Camelia, explicó que se trata de operaciones comerciales entre empresas y que no necesariamente están relacionadas con una situación de quiebra. En ese sentido, consideró que esos movimientos podrían permitir la continuidad de las actividades productivas, como ocurrió con otras operaciones empresariales anteriores.

Sin embargo, diferenció esa situación de la que atraviesa Granja Tres Arroyos, a la que definió como muy complicada.

Según detalló, la posible venta de la compañía a Noelma continúa sin avanzar y uno de los obstáculos es que, mientras no se decrete formalmente la quiebra, resulta difícil que otra empresa quiera asumir la operación.

“Mientras no se decrete la quiebra, nadie va a comprar porque está comprando un problema”, expresó.

Mientras tanto, los trabajadores continúan atravesando dificultades para cobrar sus salarios.

López mencionó que alrededor de 90 trabajadores de las granjas de gallinas ponedoras ubicadas en la zona de Hasenkamp y María Grande pasaron a desarrollar sus tareas bajo la administración de Socich. En esos casos, los empleados están cobrando sus sueldos al día, aunque todavía permanecen bajo relación laboral con Tres Arroyos y no cuentan con los aportes correspondientes.

Esta situación genera importantes inconvenientes, especialmente en materia de cobertura de obra social y acceso a prestaciones médicas.

Una situación que se extiende a otras granjas

El panorama también es preocupante para los trabajadores de las granjas de la región que continúan produciendo bajo la estructura de Granja Tres Arroyos.

El referente gremial indicó que esos empleados recién estaban cobrando los salarios correspondientes al mes de agosto y que tampoco cuentan con los aportes laborales correspondientes.

Además, cuestionó las dificultades para encontrar respuestas en los organismos oficiales. Relató que solicitaron audiencias ante la Dirección de Trabajo, pero hasta el momento no consiguieron compromisos concretos para resolver los reclamos.

“Realmente es una situación muy compleja”, manifestó López, quien reconoció que el gremio cuenta con pocas herramientas para encontrar una solución inmediata.

Finalmente, expresó su preocupación por el futuro de los trabajadores y recordó que hace apenas cinco años resultaba difícil imaginar que una de las empresas avícolas más importantes de Entre Ríos pudiera atravesar una crisis de semejante magnitud.

La incertidumbre continúa para cientos de familias que dependen de la actividad, mientras esperan respuestas que permitan garantizar sus salarios, sus aportes y la continuidad de sus fuentes laborales.

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