Doble hito en el Hospital Urquiza: avance médico sin precedentes y el reconocimiento al trabajo del equipo de salud tras 40 días de UTI
El Hospital Justo José de Urquiza concretó el primer implante de un Cardiodesfibrilador Subcutáneo en el sector público de Concepción del Uruguay. Además, el equipo de salud celebró el alta de Fabricio Romero, quien permaneció 40 días internado y fue atendido por el equipo interdisciplinario de la Unidad Coronaria.
El Hospital Justo José de Urquiza de Concepción del Uruguay atraviesa una jornada marcada por dos hechos que ponen de relieve tanto el avance de la atención médica como el trabajo de los equipos de salud del nosocomio.
Por un lado, el equipo de Electrofisiología realizó con éxito el primer implante de un Cardiodesfibrilador Subcutáneo en el sector público de la ciudad, incorporando una tecnología de avanzada para el tratamiento de determinadas patologías cardíacas.
El procedimiento se realizó a un paciente de 20 años diagnosticado con Síndrome de Brugada tipo I, quien había ingresado al hospital tras presentar una denominada “tormenta eléctrica”, desencadenada por un cuadro febril.
Ante la gravedad del cuadro, el paciente requirió múltiples cardioversiones eléctricas y tratamiento intensivo con isoproterenol, hasta lograr controlar una taquicardia ventricular incesante. Una vez estabilizado, los especialistas avanzaron con el implante del dispositivo.
El alta de Fabricio Romero tras 40 días de internación
En paralelo, el personal del Hospital Urquiza destacó especialmente el alta de Fabricio Romero, un paciente oriundo de Colonia Elía que permaneció 40 días internado.
Romero fue atendido por el equipo interdisciplinario de la Unidad Coronaria, cuyos profesionales realizaron el seguimiento y tratamiento durante el extenso período de internación.
El caso tuvo además una particular carga emocional para el equipo de salud, debido a que, según se informó, previamente el hermano del paciente había fallecido a causa de una afección similar.
Desde el área de salud destacaron el trabajo conjunto de los distintos profesionales que intervienen en la atención de pacientes que requieren cuidados complejos y prolongados.
La evolución y posterior alta de Romero representan, para el equipo que lo acompañó durante estos 40 días, el resultado de un proceso que demandó atención permanente, seguimiento especializado y trabajo interdisciplinario.
De esta manera, ambos acontecimientos reflejan dos aspectos del Hospital Justo José de Urquiza: la incorporación de tecnología y procedimientos de avanzada al sistema público y el trabajo cotidiano de los profesionales que acompañan a los pacientes en situaciones de alta complejidad.