2026-08-13

Más de 300 despidos en Granja Tres Arroyos: el sindicato cuestionó la medida y advirtió por el impacto en Concepción del Uruguay

En diálogo con “En Primera Persona” de Mavi TV, el secretario general del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA), Julio Chamorro, confirmó que ya fueron contabilizados más de 300 telegramas de despido, aunque advirtió que la cifra podría seguir aumentando durante los próximos días.

La crisis de Granja Tres Arroyos sumó un nuevo capítulo con el avance de los despidos en la planta “La China” de Concepción del Uruguay. En diálogo con “En Primera Persona” de Mavi TV, el secretario general del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA), Julio Chamorro, confirmó que ya fueron contabilizados más de 300 telegramas de despido, aunque advirtió que la cifra podría seguir aumentando durante los próximos días.

“Hemos verificado más de 300, no podemos saber la cifra exacta porque todavía pueden seguir llegando”, explicó Chamorro durante la entrevista.

La empresa fundamentó los despidos en una disminución del trabajo y en el contexto que atraviesa la actividad avícola. Según trascendió, en las notificaciones se invocó el artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo, que contempla una indemnización reducida en determinadas situaciones de fuerza mayor o falta de trabajo no imputable al empleador.

Sin embargo, desde el sindicato rechazan esa interpretación. Chamorro sostuvo que la situación no puede considerarse una crisis general del sector avícola y afirmó que “es una crisis solamente de Tres Arroyos”. En ese sentido, señaló que el consumo de carne aviar mantiene perspectivas de crecimiento frente a la disminución del consumo de carne vacuna.

El impacto en la economía local

Durante la entrevista, el dirigente gremial también puso el foco en las consecuencias que la paralización de la planta tiene sobre la economía de Concepción del Uruguay.

Según explicó, entre la planta de alimentación y el sector de la carne existen alrededor de 1.000 trabajadores directos, mientras que la actividad avícola genera además una importante cantidad de empleos indirectos vinculados al transporte, crianza, incubación, faena y comercialización.

Chamorro estimó que, tomando un salario promedio de $1.400.000, alrededor de $1.400 millones mensuales dejaron de circular directamente en la ciudad como consecuencia de la situación laboral. El impacto, sostuvo, se extiende a comercios, proveedores y otros sectores vinculados a la actividad.

La planta permanece paralizada desde hace aproximadamente tres meses y los trabajadores mantienen salarios adeudados desde abril, además de otros conceptos pendientes.

Propuestas para evitar los despidos

Chamorro recordó que durante las negociaciones se plantearon distintas alternativas para intentar mantener la fuente laboral. Entre ellas, mencionó la posibilidad de trabajar con una dotación reducida y mediante turnos rotativos, e incluso aceptar temporalmente una disminución salarial para permitir la recuperación de la actividad.

“Todos queremos que esto se recupere. Ya aguantamos sin sueldo, vamos a apoyar con sueldo disminuido por seis meses, lo que haga falta”, relató sobre una de las propuestas realizadas durante las conversaciones.

El dirigente también sostuvo que los trabajadores tienen un fuerte vínculo con la planta después de años de actividad y remarcó que el objetivo del sindicato es conservar la fuente laboral y lograr la reapertura.

¿Venta de la planta o una posible solución?

Consultado sobre la posibilidad de que aparezca un comprador, Chamorro reconoció que el escenario es complejo. Señaló que la empresa atraviesa un fuerte endeudamiento y que existen negociaciones con acreedores, mientras que la situación financiera dificulta encontrar una salida rápida. La deuda total del grupo fue estimada públicamente en alrededor de US$350 millones.

Además, contó que el propietario habría manifestado su intención de continuar al frente de la compañía. Frente a esa postura, el dirigente planteó que, si la empresa no puede sostener la actividad, debe garantizarse el cumplimiento de las obligaciones laborales.

El sindicato no descarta nuevas medidas

Chamorro también se refirió a la posibilidad de realizar medidas de fuerza, incluida una eventual ocupación de la planta. Explicó que el sindicato analiza cada acción teniendo en cuenta su efectividad y su capacidad para alcanzar los objetivos planteados.

En ese sentido, señaló que actualmente las prioridades son la reincorporación de los trabajadores despedidos, el pago de los salarios adeudados y, en caso de que no sea posible la reincorporación, el pago de las indemnizaciones correspondientes.

El dirigente remarcó que también se buscará fortalecer las acciones de visibilización y las gestiones ante los distintos niveles del Estado, especialmente ante el Poder Ejecutivo y la Justicia.

“El poder lo tiene quien lo tiene, y el que lo tiene tiene que hacer algo”, sostuvo Chamorro.

La situación de Granja Tres Arroyos continúa así sin una resolución definitiva, mientras los trabajadores enfrentan meses sin cobrar, una planta paralizada y ahora una ola de despidos que, según el sindicato, ya supera las 300 personas y podría seguir creciendo.

 

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