La psicóloga uruguayense que intervino en el caso Nahir sostuvo que "hubo intención de atacar y descalificar" su labor durante el juicio
En el primer programa de Entre Vistas—parte de un ciclo que se emitirá cada 15 días por el canal de streaming Mavi TV— el periodista Fabián Galarraga entrevistó a la psicóloga Alicia Paday, quien fue asesora técnica y testigo de parte en la causa por la muerte de Fernando Pastorizzo, que tiene como principal acusada a la gualeguaychuense Nahir Galarza.
"Llego a la causa porque la defensa me solicita la intervención como la asesoría psicológica y mi primer contacto iba a ser solo con el expediente. Había elementos que hacían pensar una violencia de género. Otros se contradecían con la autoincriminación de Nahir y hacían referencia al carácter de ambos", explicó Paday.
Y agregó: "Le propuse al abogado una pericia psicológica a Nahir como perito de parte pero el fiscal lo rechaza porque dijo que no era necesaria esa instancia. Hice un análisis del expediente y se solicita una autopsia psicológica de Fernando y también se rechaza".
"Había muchos indicadores psicológicos que permitían entender lo que había pasado", enfatizó sobre la muerte de Pastorizzo y el vínculo que tenía con Nahir.
"La defensa solicita el permiso para que yo pueda concurrir a la comisaría para que yo pueda ver a Nahir. Me planteé hacer un psicodiagnóstico lo más válido posible con el tiempo que tenía. Se trataba de una entrevista para evaluarla y darle elementos a la defensa. Primero recabé mucha información de la joven con los padres, todo era muy congruente", siguió.
Respecto de los padres de Galarza, Paday sostuvo que vio a "unos papás devastados con una adolescente detenida, creyendo en que ella inocente. Una chica muy sobreprotegida".
Y subrayó que "lo sucedido fue una consecuencia de una serie de hechos anteriores. Mi opinión es que fue un accidente en un contexto de violencia y toxicidad en la relación. Creo que podría haber muerto cualquiera de los dos".
El primer y único encuentro con Nahir
Paday recordó que antes de encontrarme con Nahir, le había enviado un test estandarizado "que permite tener la misma información que en 10 entrevistas".
"Cuando llegué a la celda, Nahir estaba recostada en una cama de cemento con un colchón, estaba con ropa liviana y cuando me ve se asusta. Tanto que la persona que me acompañaba le dijo que yo era la psicóloga que venía de parte de su abogado, pero continuaba asustada. Mi impresión fue una niña asustada, devastada y que no entendía lo que estaba pasando", rememoró.
Posteriormente la joven "habló de manera espontánea y relató los hechos, fue la única vez que la entrevisté".
Ante la pregunta de Galarraga sobre si Nahir fue víctima de violencia de género, Paday respondió: "Es una síntesis de todo lo que evalué" y enfatizó: "Entre otras cosas más".
Galarraga repreguntó y refirió: "Entre tantas cosas más, ¿te referís a una situación de abuso, por ejemplo?" a lo que Paday contestó tajantemente: "Sí", además de "un vínculo y una relación adolescente con mucha toxicidad".
El juicio
Paday contó que la convocaron al juicio oral y explicó que "Nahir estuvo atendida por una psicóloga desde el momento del hecho hasta mediados de febrero que yo la evalué. Esa era la profesional que tenía que declarar pero en mi rol de consultora solicita que yo esté presente. Se acostumbra que la defensa tenga un profesional, una consultora técnica, para que haga las preguntas al profesional pertinente".
"En el momento se decide que declare yo. Yo fui testigo calificada por mi profesión y tenía que declarar lo que vi. Nunca me preparé y no esperé que me hicieran esas preguntas. Había mucho material y saber qué pasó. De parte de la querella no hubo profesionales especializados para hacerme las preguntas, sino que las hicieron los abogados y fiscales desde otro lugar, no desde lo psicológico", expuso.
Y aseveró: "Fueron casi tres horas y media de declaración. En los fragmentos que circulan en redes sociales llamativamente no se escuchan las preguntas. Pasé por varios momentos. Primero sentía que estaba dando clases en la universidad porque me preguntaban cosas que apuntaban a cuestiones de índole profesional. Me acuerdo que me preguntaron qué diferencia hay entre psicología y psiquiatría. Me sentí muy atacada y nunca me pasó en un juicio".
Ante ese sentimiento, Paday recordó que para responder se dio cuenta que "había olvidado esa diferencia por la presión que había en el momento".
"Nunca se cuestionó la pericia psiquiátrica y a mi criterio fue insuficiente. El psiquiatra no evalúa rasgos de carácter ni factores psicológicos, sino variables de salud y enfermedad. Hubo una intencionalidad de atacarme y descalificar todo lo relacionado a lo psicológico. No permitieron pericias, descalificaron todo desde el comienzo e incluso mi profesión y mi profesionalidad, también en las redes", sostuvo.
Y desmintió: "No hubo falso testimonio, ni una imputación o denuncia. En los medios de comunicación se replicó eso que era mentira, pero creo que está vinculado con esa descalificación durante el juicio".
Asimismo, manifestó: "No me arrepiento de haber participado y cumplí con las labores encomendadas. Había muchísimos elementos para trabajar desde lo psicológico. Me duele el ataque deliberado hacia mi persona y mi profesión".
El vínculo con la familia Pastorizzo
"Con la familia de la víctima no tuve contacto pero sí tuve amenazas por parte del papá de Fernando. Tomé las medidas legales correspondientes".